EFEBruselas

El president de la Generalitat, Ximo Puig, consideró este jueves que aún hay margen para mejorar los capítulos del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur referentes a la agricultura, que preocupa a la región, y esperó conocer la semana próxima la letra pequeña del texto final.

Puig mantuvo hoy encuentros con el vicepresidente de la Comisión, Jyrki Katainen, y con la comisaria de Comercio, Cecilia Malmström, a quienes transmitió la preocupación por las repercusiones que va a tener el acuerdo con el Mercosur en la economía valenciana, particularmente para el sector de los cítricos y en menos medida el del arroz.

Puig recordó que "en el mejor de los casos" este acuerdo se aprobará dentro de un año, ya que tiene que superar el trámite de la ratificación en el Parlamento Europeo y en todos los parlamentos nacionales de los Estados miembros, por lo que "hay tiempo" para cumplir el objetivo de "proteger el conjunto de la economía valenciana".

Con este objetivo, ha propuesto a la comisaria Malmström una conferencia sobre cítricos para fomentar alianzas no solo a nivel de la Comunitat Valenciana y de España sino con "el conjunto de los cítricos europeos afectados" para buscar soluciones integrales.

Además, insistió en que para el sector agrícola de la región el problema no es solo Mercosur, sino que industrias como la de los cítricos "están viéndose acosadas" por factores como el veto ruso a las exportaciones europeas, el comercio con Sudáfrica y particularmente, Egipto, y la falta de vigilancia de los productos entrantes a la UE en las aduanas del puerto de Rotterdam, en Holanda.

"Necesitamos un planteamiento general de defensa de la agricultura mediterránea", pidió Puig, que defendió que las repercusiones del acuerdo con el Mercosur solo son "la gota que puede colmar el vaso".

En cualquier caso, instó a esperar a la semana próxima para conocer las más de mil páginas del acuerdo firmado recientemente entre la UE y el Mercosur para revisar la letra pequeña del acuerdo e "interpretar las distintas derivadas en todos los sectores económicos", antes siquiera de tratar los mecanismos de compensación a los sectores más afectados.

Puig descartó además que en estos momentos se planteen pedir al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que España vete el acuerdo.

"No estamos en estos momentos por un planteamiento de veto a nada, porque somos conscientes de nuestra dimensión. Tenemos que aprovechar para que aquellas partes positivas que existen en el tratado se puedan desarrollar y que al mismo tiempo los inconvenientes que puedan producirse en el campo agroalimentario se superen", señaló.