EFEValència

El president de la Generalitat, Ximo Puig, ha defendido este jueves que el Consell "ha dado la cara, ha hecho propuestas y ha tomado medidas" para hacer frente a las distintas crisis que ha tenido que afrontar, pues su preocupación es "proteger las familias" y "blindar a los que están en peor situación".

Puig ha respondido en el pleno de Les Corts a preguntas de los grupos parlamentarios sobre la situación económica, el encarecimiento de los precios y la pérdida de poder adquisitivo, donde la oposición le ha reprochado su falta de planificación y de gestión ante "lo que está cayendo en la calle" y lo que está por venir.

Sus socios de gobierno, Compromís y Unides Podem, han incidido en destacar la importancia de cumplir los acuerdos, y desde la formación morada le han pedido también que diga si está a favor de "promover un pacto de rentas equilibrado que reparta los costes de la inflación".

El president ha afirmado que los acuerdos "siempre están para cumplirlos" y que el diálogo "siempre es fundamental para llegar a acuerdos", y se ha mostrado partidario de que se pueda llegar a un pacto de rentas, que permita evitar los costes sociales y económicos del desequilibrio social.

Puig ha insistido en que todos los indicadores, tanto sociales como económicos, son mejores que en 2015, y aunque ha reconocido que "siempre hay que mejorar" y que no estarán satisfechos mientras haya pobreza, ha considerado que deben mejorar "todos", no solo los integrantes del Gobierno valenciano.

Ha destacado que este Consell es el que más ayudas ha destinado a empresas y trabajadores autónomos, y ha concretado que las ayudas del plan Resistir han beneficiado a 43.000 autónomos y 23.000 empresas; el plan Resistir Plus ha ayudado a 16.500, y el plan Reactiva permitirá a 150.000 autónomos recibir 300 euros adicionales.

Esto se suma, según Puig, a otras ayudas, como la rebaja del 10 % de la matrícula universitaria; la reducción de todas las tasas, la minoración del 50 % de los precios del transporte público, el aumento en un 30 % del bono de ayuda energética o la eliminación temporal del canon saneamiento y las ayudas a los agricultores.

LAS CRÍTICAS DE LA OPOSICIÓN

La síndica del PP, María José Catalá, ha acusado a Puig de estar "en sus fiestas y sus chiringuitos", mientras los valencianos "no pueden comprar fruta y tienen miedo de ponerse enfermos porque los hospitales están saturados", y ha denunciado la falta de planificación del Consell.

Catalá, quien ha reprochado "el caos sanitario en la séptima ola de covid y la falta de medidas para ayudar a las familias" en la crisis actual, ha pedido a Puig "más humildad para reconocer aquello que no están haciendo bien", y ha destacado hoy hay 4.000 médicos menos que en 2015.

"Lo que dice es una gran falsedad", ha afirmado Puig, quien ha asegurado que ahora hay un 16 % más de médicos que cuando gobernaba el PP, y ha hecho una comparativa de los diferentes indicadores económicos entre 2015 (último año de gobierno del PP en la Comunitat) y 2022.

Así, ha destacado que el empleo aumentado un 24 % y la tasa de paro ha pasado del 23,02 % al 12,85 %; el valor de las exportaciones ha crecido en 8.000 millones; la ratio educativa ha pasado de 25,5 a 20,7 alumnos por aula; el personal docente se ha incrementado en 12.000 profesionales y los trabajadores sanitarios han pasado 41.662 a 70.023 profesionales.

Desde Ciudadanos, su síndica, Ruth Merino, ha considerado que la evaluación final de la gestión del Botànic es "un suspenso rotundo por incumplir sus promesas de inicio de curso, por anteponer la ideología a la gestión y por convertir la sanidad en un caos", y la síndica de Vox, Ana Vega, le ha acusado de anteponer la "ideología a las necesidades de la ciudadanía".

LOS SOCIOS DEL BOTÀNIC

La síndica de Compromís, Papi Robles, ha defendido el autogobierno y ha propuesto ampliar las competencias de la Comunitat, mientras que la síndica de Unides Podem, Pilar Lima, ha pedido centrar los esfuerzos en cumplir los acuerdos botánicos y seguir la senda de la inversión social.

El president ha reivindicado la capacidad del autogobierno de transformar la economía, ha reclamado las competencias en movilidad y ha asegurado que el Botànic "va a seguir trabajando por la redistribución de la riqueza y la progresividad fiscal".