EFEValència

Todos los grupos parlamentarios de Les Corts, salvo Vox, han acercado sus posiciones ante la posibilidad de dar su aprobación al dictamen de la comisión especial para la Reconstrucción Social, Económica y Sanitaria de la Comunitat Valenciana en la votación que tendrá lugar el próximo jueves.

Si bien los grupos que integran el pacto del Botànic (PSPV-PSOE, Compromís y Podem) ya aprobaron ese dictamen en la comisión previa y han anunciado que mantendrán esta posición, PP y Ciudadanos han informado al final del debate parlamentario de este martes que se está trabajando en un acuerdo, del que definitivamente se desmarca Vox.

El debate, que se ha prolongado cerca de dos horas, se ha desarrollado en un hemiciclo en el que no funcionaba correctamente el aire acondicionado y donde, en consecuencia, numerosos parlamentarios han tenido que usar abanicos para aliviar el calor.

Las conclusiones de este dictamen, elaboradas tras escuchar a 40 comparecientes en esta comisión y a 22 en otras comisiones y tras recibir un centenar de documentos, abogan por reforzar los servicios públicos, reactivar la economía, reclamar una financiación autonómica justa para tener recursos con los que hacer frente a estas medidas, luchar contra el fraude fiscal o reformar el modelo productivo.

El diputado de Vox José María Llanos ha insistido en que "la única intención del tripartito siempre ha sido minimizar sus daños, no los de la ciudadanía, poner un telón a la mala gestión, el desastre, la incompetencia e inacción", y ha tildado la comisión previa de "un paripé en toda regla".

El síndic de Ciudadanos, Toni Cantó, ha reclamado en varias ocasiones: "Un último esfuerzo, centrémonos en lo que nos une", porque a su juicio "no se entiende que no dejemos a un lado lo que nos separa, porque de lo contrario esto no será más que un nuevo acuerdo del Botànic, y para eso no hacía falta tanto esfuerzo".

Rubén Ibáñez (PP) ha lamentado la ausencia de autocrítica en el desarrollo de esta comisión y ha lanzado varios reproches a la Conselleria de Sanidad, si bien en un último turno de réplica ha apuntado: "Otro camino era posible, pero nosotros hemos dejado de lado nuestro voto particular con más de 300 medidas. Estaremos expectantes de lo que se hace con cada una de las medidas que se van a acordar", con lo que ha dejado abierta la vía para su adhesión a este dictamen.

Desde Podem, la diputada Naiara Davó ha subrayado que "la austeridad y la ortodoxia capitalista no es el camino" sino que su "obligación" es "transformar los consensos en nuevas políticas sociales y valientes".

Por Compromís, Aitana Mas ha advertido de que "la incertidumbre ha venido para quedarse", ha pedido "aprender a ser tolerantes con ella, de lo contrario la arrogancia acabará con nosotros" y como "algunos grupos parlamentarios parece que tienen la varita mágica" ha pedido "prudencia y humildad, no existe ningún plan infalible, desde la pluralidad y el debate es más fácil encontrar un camino". "Hemos intentado acercar al máximo las posturas, no hay excusas -ha dicho-, difícilmente se puede estar en contra de la mayor parte de medidas".

Por último, el síndic socialista, Manolo Mata, se ha mostrado convencido en que "va a haber acuerdo", y ha subrayado que "si lo hay, será por la oposición". "La ira y el enfado no lleva a ningún sitio, un pacto no es para complacer a los nuestros, sino para convencer, para trasladar propuestas, y las de este acuerdo son brutales. Ojalá los gobiernos que vengan las puedan aplicar. Si hay que resumir este pacto es: 'vuestras vidas -la de los valencianos-, primero'".

Mata ha agradecido las cesiones del resto de grupo parlamentarios porque "los seres humanos somos contradictorios y paradójicos, por eso la pureza monolítica y los dogmas no nos convierten en humanos" y, en última instancia, ha cargado contra Vox, al que ha acusado de "no formar parte del sistema que nos ha costado tanto construir" y de "contaminar la sociedad española y la democracia".