EFEValencia

El presidente de la Diputación de Valencia, Jorge Rodríguez, ha presentado hoy en la clausura del Congreso Internacional de la Ruta de la Seda, un privilegio firmado por Fernando II de Aragón en 1479 donde confirma las primeras ordenanzas del Gremio de "Velluters" para consolidarlo como arte.

El privilegio procede del archivo histórico de la Diputación que contiene más de 6.000 documentos acumulados durante cinco siglos con la historia del gremio sedero, que dio empleo a casi la mitad de la población de Valencia en el siglo XVIII, y que son clave para estudiar la evolución de la economía valenciana hasta finales del siglo pasado, según un comunicado de la institución provincial.

Rodríguez, que ha presentado el documento en un rueda de prensa en la Facultad de Geografía e Historia junto al profesor German Navarro, ha explicado que el interés por visibilizar este pergamino coincide con "un momento en el que Valencia ha sido elegida por la UNESCO capital mundial de la seda".

El documento "pone de relieve la necesidad de coordinación y de trabajo conjunto entre los investigadores y la Diputación, quien tiene una joya abierta que es propiedad de la ciudadanía y que durante 200 años ha sido el responsable de que no se perdiera documentación" con valor histórico, según el presidente.

Además, ha destacado la vocación de la Diputación de Valencia de "colaborar especialmente con la universidad, los investigadores, con todos aquellos que quieran continuar conociendo la institución y la historia de los valencianos, que tiene una parte de ella en el archivo".

Según Navarro, quien realizó su tesis doctoral sobre este privilegio real, el documento "marca un punto clave para reencontrarnos con los orígenes de la sedería. Este privilegio tiene la característica fundacional de lo que van a ser los gremios de Valencia de "velluters", futuro Colegio de Arte Mayor de la Seda".

Ha añadido que la importancia del pergamino recae en que en 2016 se cumplen 500 años de la muerte de Fernando el Católico, quien en el momento de la firma del privilegio tenía 27 años, "estaba comenzando a reinar y todavía era conocido como Fernando II de Aragón".

El pergamino con la concesión del privilegio consta de 52 líneas escritas en latín, el idioma oficial de la cancillería, y con una letra inicial que indica que se trata de un documento real "a falta de un sello pendiente y que el propio documento explica que no les había dado tiempo a hacerlo", ha explicado Navarro.

Otra de las singularidades del privilegio es que contiene la firma completa del puño y letra de Fernando II, que firmó con su nombre en vez de con una cruz, como hacían los reyes en la época.

El comprobante de autenticidad del pergamino se encuentra en un pliegue al final del mismo donde se encuentra la "validación de la cancillería real de Fernando el Católico" para su respectiva copia en los archivos.

El documento refuerza, según Navarro, el oficio de los "velluters" como un arte y lo equipara a otros trabajos como el de notarios, cirujanos o boticarios y también explica cuál fue el coste de hacerlo, que corresponde a "520 sueldos del trabajo de un mozo de la época".

El director del Colegio del Arte Mayor de la Seda, Vicente Genovés, ha manifestado, tras oír los sueldos que se pagaron, que los gastos de notario de hoy le parecen "baratos" y ha indicado que se establecerá un convenio para el disfrute del documento en el museo porque en él "está escrita parte de la historia de Valencia".