EFEValència

Un parque, un hospital o una vivienda: cualquiera de estos escenarios se convierte en punto negro de la violencia machista bajo el objetivo de Jesús Montañana, quien tras recorrer España, retrata en "Lo que no se ve" la "ausencia" que provocan estos crímenes.

El valenciano ha fotografiado los lugares donde se ha cometido un homicidio por violencia machista en España durante el año 2017 cuando estaban vacíos, para reflejar la falta de vida de los espacios y así denunciar esta lacra social.

El concepto de la muestra fotográfica empezó a forjarse cuando fue padre de una niña a finales de 2016, ya que admite que desde entonces, todos los casos de violencia machista le afectan más.

"Un día escuché una noticia de un degenerado que había matado a sus hijos. Me impactó mucho, parece que siempre estamos un poco bombardeados por estas noticias pero no les hacemos ni caso", comenta a Efe el fotógrafo, que decidió entonces tratar el tema en un trabajo.

Montañana relata que en la universidad le enseñaron que en temas de violencia machista, "no hay que sacar el sufrimiento de la mujer ni de los familiares, porque esto incentiva a los maltratadores a que hagan las barbaridades que hacen", por lo que decidió enfocarse en los lugares vacíos.

"La idea es mostrar que puede pasar en cualquier lugar. Cuando te vas a un campo de concentración se respira un ambiente que no es agradable", explica el fotógrafo.

"Es igual -añade-, si cuando vamos caminando por la calle supiéramos que en esta esquina o en este portal o parque han quemado a una mujer viva, igual no estaríamos tan tranquilos, nos merecería un respeto".

La serie de imágenes que componen "Lo que no se ve" contienen lugares muy diversos, desde pisos impregnados de ceniza hasta espacios naturales, todos acompañados de un pie de foto que explica de manera sintética qué crimen se cometió en ese punto.

Jesús Montañana detalla que para esta exposición ha optado por fotos con una luz "suave y tenue" y con unos colores que "no fueran vivos", ya que hablan de la "muerte y la ausencia".

El proyecto también ha incluido casos que el autor personalmente considera "violencia machista", como el asesinato de prostitutas o niños, siempre y cuando la finalidad sea "hacerle daño a la madre".

Por ahora, la exposición ha cosechado los premios 'Centre Civic Pati Llimona Art Photo Barcelona' y 'Copias Wall Award Art Photo Barcelona' y ha sido finalista de varios concursos, aunque su elaboración tuvo cierta dificultad.

Jesús Montañana necesitó siete meses para recorrer en una furgoneta -en la que muchas veces también dormía- los distintos puntos de España que quería fotografiar, lo cual le resultaba sencillo, ya que en prensa dan datos "muy exactos" sobre estos lugares.

Sin embargo, el acceso a los escenarios no siempre era posible, por lo que el joven fotógrafo se marcó una norma para poder completar el trabajo: "Más vale pedir perdón que permiso".

"Intentaba hacer la foto que me valiera para contar la historia y cuando la tenía, si podía darle una vuelta más y entrar hasta lo más profundo de la historia, entraba", para lo que necesitaba ganarse la confianza de los vecinos de la vivienda y que estos le abriesen la puerta.

"Este trabajo está hecho para todos los negacionistas. Mi intención tampoco es cambiar el mundo, pero si puedo ayudar a generar una conciencia y una reflexión sobre este tema, ya es bastante", expresa Montañana.