EFEValència

Un protocolo de comunicación y un algoritmo desarrollado por investigadores de la Universitat Politècnica de València permite al operador garantizar un buen servicio en la transmisión de vídeo por internet al ajustar su calidad al dispositivo utilizado y al ancho de banda contratado.

El sistema ha sido pensado para utilizarse en aplicaciones como el videochat de alta calidad y la interacción múltiple a través de navegadores de dispositivos móviles, aplicaciones y para la vigilancia ambiental, según los datos de la UPV a los que ha tenido acceso EFE.

El aumento de la exigencia para sistemas de redes y la mayor dificultad para ofrecer una buena calidad en los vídeos por internet debido a los recursos limitados de ciertos entornos, como son las redes de teléfonos móviles, han llevado a los investigadores del campus de Gandia a desarrollar esta solución.

El consumo de vídeo por internet es una tendencia que va en aumento y se calcula que la mitad de la población europea, americana, asiática y de Oceanía ve vídeos diariamente en la red.

Actualmente el vídeo en tiempo real es clave para numerosos servicios, entre ellos la gestión empresarial, los videojuegos y otras industrias del entretenimiento, y ello conlleva un aumento exponencial de exigencia de la buena calidad del vídeo.

Según explica José Miguel Jiménez Herranz, autor de la tesis doctoral que comprende este trabajo, se han creado algoritmos de codificación y descodificación para redes adaptativas y mecanismos de control que regulan la calidad de la experiencia desde el inicio al final del ciclo.

Además han diseñado, montado y configurado una red WAN (Wide Area Network, las utilizadas por operadores o gobiernos) y pruebas de rendimiento para medir los parámetros de variaciones en la calidad del servicio de la red y el impacto en calidad de la imagen generado por la variación de estos parámetros.

Con todo ello proponen un protocolo de comunicación y un algoritmo que permitan al operador garantizar un buen servicio de IPTV (televisión por internet, entre otras utilidades), ajustando la calidad del vídeo al dispositivo utilizado y al ancho de banda contratado por el cliente, de forma que éste tenga la mejor experiencia posible.

Se han estudiado diferentes codificaciones, teniendo en cuenta la tasa de bits y el tiempo de codificación, para redes heterogéneas y utilizando el lenguaje de programación HTML5.

Los investigadores han demostrado las ventajas del algoritmo y protocolo para la videoconferencia ya que los prototipos presentados muestran una flexibilidad mayor para adaptarse a un amplio rango de dispositivos móviles y plataformas de red, según el profesor e investigador del Instituto de Investigación para la Gestión Integrada de Zonas Costeras (IGIC) de la UPV, Jaime Lloret, que ha dirigido la tesis.

Se trata de un sistema estándar de videocomunicación que permite mantener una buena calidad del vídeo independientemente del proveedor y el tipo de red, y que va más allá de las aplicaciones informáticas que existen actualmente para videocomunicación -Whatsapp o Skype- que son de propietarios, explica Lloret a EFE.

Las redes actuales presentan grandes limitaciones debidas a la rigidez de configuración motivados por el uso de sistemas basados en comandos estáticos y, por otra parte, la virtualización y uso de tecnologías alojadas en "la nube" están cambiando los patrones de tráfico en la red y los centros de datos.

Aspectos para los usuarios como la molestia que provocan las interrupciones en los vídeos, por encima de la calidad de la imagen, son cuestiones que se integran en los algoritmos y protocolos.

Para solucionar estos problemas, los administradores de red aplican soluciones basadas en la sustitución de infraestructuras física o redistribución de la carga, lo que implica un alto coste del mantenimiento de las redes.

Y quienes administran las redes no suelen tener los recursos necesarios para optimizar instantáneamente el servicio según la demanda y ofrecer así un servicio satisfactorio, según explican.

Por ello, la solución propuesta por Jiménez y Lloret se basa en la puesta en marcha de redes que se adaptan a las situaciones, a través de agentes que aprenden, y que están conectados, comparten información y cooperan para lograr una distribución optimizada en tiempo real.

Un equipo de la UPV del que formó parte Lloret ya publicó en 2009 el primer libro en castellano sobre televisión y vídeo por internet a través de la red de banda ancha.