EFEValència

Investigadores de la Universitat Politènica de València (UPV) han desarrollado un nuevo método para identificar qué curvas de carreteras convencionales son más propensas a concentrar accidentes, con el fin de evitar que su diseño se repita en nuevas vías o modificar su trazado en carreteras ya existentes.

Según explican a EFE desde la UPV, en un accidente de tráfico están implicados fundamentalmente tres factores: la infraestructura, el vehículo y el factor humano, y de la interacción entre el factor humano y el propio diseño de la carretera deriva el concepto de consistencia del diseño geométrico, que se puede definir como el grado de adecuación entre las expectativas de los conductores y el comportamiento de la carretera.

Desde el Grupo de Investigación en Ingeniería de Carreteras (GIIC) de la UPV aseguran que los conductores "crean y actualizan sus expectativas a medida que recorren un tramo de carretera, es decir, construyen inconscientemente una imagen de lo que ellos esperan encontrarse y recorrer en los próximos metros a partir de lo que ya han recorrido previamente".

Así, una carretera consistente es aquella que responde a las expectativas de los conductores "favoreciendo una conducción armoniosa libre de sorpresas", señala el director del GIIC, Alfredo García.

Por el contrario, añade, si la carretera no es consistente con las expectativas de los usuarios, éstos "pueden verse sorprendidos por su propio trazado, lo que favorece la aparición de maniobras erráticas que pueden acabar en un accidente de tráfico, especialmente en curvas".

Basándose en el concepto de consistencia, el nuevo modelo se define como la diferencia entre la velocidad de operación inercial (que representa las expectativas de los conductores) y la velocidad de operación (que representa el comportamiento de la carretera en cada parte de la misma).

Las personas, mientras recorren un tramo de carretera, son capaces de retener la información visual durante un determinado intervalo de tiempo, y también de recordar con mayor intensidad los últimos metros de carretera recorridos.

De acuerdo a este comportamiento, los investigadores han deducido que el nuevo concepto de velocidad de operación inercial se corresponde con la velocidad de operación media ponderada de los últimos quince segundos de carretera recorridos.

La diferencia entre ambas velocidades se define como el Índice de Consistencia Inercial (ICI), que fue propuesto por primera vez en el año 2013 por investigadores del GIIC.

Según afirma David Llopis Castelló, doctor investigador del GIIC, "un mayor valor de este índice supone una mayor probabilidad de ocurrencia de accidentes, ya que mayor es la diferencia entre la velocidad que el conductor espera desarrollar en una curva (velocidad de operación inercial) y la que realmente el propio trazado de la carretera le permite (velocidad de operación)".

Comparando el Índice de Consistencia Inercial con la siniestralidad observada entre 2002 y 2011 en un total de 3.229 curvas, los investigadores han concluido que una curva está bien diseñada cuando la diferencia entre la velocidad de operación inercial y la velocidad de operación es menor o igual a 5 kilómetros por hora.

Cuando esta diferencia se encuentra entre 5 y 12,5 kilómetros por hora hay que reforzar la señalización, y cuando el índice es mayor que 12,5 kilómetros por hora la curva debería ser rediseñada.

Una de las principales ventajas del modelo propuesto, en comparación a los modelos previamente desarrollados por otros investigadores, es que incorpora el factor humano, que está presente en más del 90 % de los accidentes de tráfico, en la evaluación de la seguridad vial de carreteras convencionales.

Esta investigación, recientemente publicada en la revista "Accident, Analysis & Prevention", forma parte del proyecto "Estudio experimental de la funcionalidad y seguridad de las carreteras convencionales", subvencionado por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad.

Además, es parte fundamental de la tesis doctoral "Desarrollo de una metodología para el diseño y mejora de carreteras convencionales a partir del análisis de la seguridad vial mediante modelos de consistencia", presentada recientemente por David Llopis Castelló.