EFEValència

El parto de evolución natural, abordado desde una perspectiva de “humanización” y “respeto”, y que sea mínimamente invasivo, es la “mejor” opción y la más fácil para dar a luz, según el especialista en Ginecología del nuevo equipo de Obstetricia de Quirónsalud Valencia, Fernando López Baeza.

Así lo afirma el doctor en una entrevista con la Agencia EFE, en la que apuesta por un tipo de intervención que ofrezca al personal médico “la capacidad de control suficiente para garantizar el bienestar de la madre y el feto”, pero que a la vez contribuya a hacer la experiencia “lo más cómoda, grata y humana posible”

“El parto respetado es aquel que favorece que el proceso se lleve a cabo de forma natural, aporta protección para que el proceso no se acelere, respeta los tiempos y respeta la comodidad de la madre a través de una serie mínima de controles que nos dan información suficiente sobre el proceso”, explica.

Para López Baeza, el parto respetado combina las técnicas mínimamente invasivas con el concepto de parto humanizado, que persigue que la mujer “sea protagonista” en todo momento y que se respete “la forma en la que quiere que ocurran las cosas”.

En este sentido, el doctor considera esencial el acompañamiento familiar durante el proceso, incluso cuando es necesario realizar una cesárea, momento en el que desde el equipo de Ginecología de Quirónsalud permiten y facilitan el acceso de los familiares para acompañar y apoyar a la mujer.

“A veces la mujer necesita que haya alguien con ella”, explica el ginecólogo, quien asegura que la presencia de la pareja, los padres o los hermanos de la mujer “no banaliza la intervención, sino que debe percibirse como una colaboración” en la operación, una intervención que en cualquier caso los familiares no ven porque se sitúan en la cabecera de la camilla.

Sin embargo, el doctor asegura que el enfoque “respetado” del parto no empieza “en el paritorio”, sino “el primer día que una mujer acude a la consulta de un ginecólogo del equipo”.

“Para que la mujer participe de forma activa el día del parto es necesario que desde mucho antes conozca y comprenda lo que está pasando, y esa visión supone un cambio en la forma de entender la consulta obstétrica”, señala López Baeza, que apunta a la necesidad de seleccionar personal médico que “no solo tenga conocimientos técnicos y aptitudes, sino también experiencia e interés”.

Además, entiende que es “impensable” llevar a la práctica este enfoque sin contar con unos equipos médicos multidisciplinares, formados por profesionales de distintas especialidades -ginecólogos, pediatras, matronas…- en comunicación constante.

En este sentido, pone como ejemplo el tratamiento que en Quirónsalud Valencia se da a las urgencias obstétricas, que atienden las matronas en primer lugar, quienes, mediante un reconocimiento personalizado, deciden si la paciente debe ser atendida por su ginecólogo o por otro servicio.

“Cada mujer tiene el número de su matrona, que es la que hace la asistencia urgente”, detalla el médico de Quirónsalud, que defiende que, aunque ese grado de atención personalizada “es impensable en la mayor parte de los centros”, es necesario, puesto que la mujer y el personal médico que se encarga de su embarazo “deben conocerse”.

Asimismo, se presta especial atención a la lactancia, y el centro, el único español distinguido por la Asociación Internacional de Consultores de Lactancia por su excelencia en el cuidado de las madres lactantes, ofrece este servicio de manera gratuita a todas las mujeres que dan a luz en Quirónsalud hasta su alta, también cuando dan a luz a bebés prematuros.

Este nuevo enfoque ha supuesto, admite el doctor, un aumento del volumen asistencial y el incremento de personal, y ha obligado al hospital a adaptar nuevos espacios y añadir algunos nuevos, como un paritorio, un quirófano y un área de acompañamiento.

López Baeza es consciente de que esta nueva forma de trabajar en Ginecología y Obstetricia conlleva una serie de cambios en los protocolos y en el funcionamiento de la cooperación entre equipos, pero se muestra convencido de que la “lucha” de años para conseguir una medicina más humana y respetuosa con el paciente finalmente va dando sus frutos.

“Para que todo salga bien tienes que tener la estructura” necesaria, considera el especialista, preguntado sobre el debate sobre los partos caseros.

Respeta que haya familias que escojan esa opción, siempre y cuando lo hagan “en condiciones de seguridad y control” y recuerda por ejemplo el caso de la defensora de los partos caseros Caroline Lowell, que “murió en su propio parto en su casa”, ya que para que un parto casero sea realmente seguro sería necesario “tener una UCI móvil” en el domicilio.