EFEValència

La iniciativa artística instalada desde el 6 de enero en la fachada trasera del IVAM y que consiste en un "contador de feminicidios" se ha ejecutado sobre una chimenea industrial que está protegida como Bien de Relevancia Local, según ha alertado a EFE la arquitecta Gracia López Patiño.

"Ese no es un sitio para pintar, básicamente porque se trata de un bien y porque no tiene el material adecuado para que luego pueda ser quitada la pintura", señala la también secretaria de la Asociación de Patrimonio Industrial Valenciano (APIVA), quien indica que ha informado al Ayuntamiento de València para que tome medidas.

El contador ha sido efectuado por StoolStrettArt para recoger el número de mujeres asesinadas durante 2019, con la intención de ir actualizándolo conforme la cifra varíe, y pretende subrayar la necesidad de seguir desarrollando políticas contra la violencia machista, según un comunicado de la organización.

"El problema ahora es que todos los ladrillos de la chimenea han quedado manchados y la pintura se suele quedar dentro de los poros" de los ladrillos y el mortero, por lo que "es casi imposible de limpiar, siempre se queda un rastro", ha indicado López Patiño, quien ha opinado que esta actuación podría conllevar una multa.

Ha indicado que desconoce por qué se ha optado por hacer esta intervención artística justo en ese lugar, cuyo acceso es complicado al estar vallado y que tampoco constituye un lugar de mucho paso, pues es la parte trasera del museo, no la principal.

Esta profesora de la Universitat Politècnica de València, que hizo su tesis doctoral sobre las chimeneas industriales de ladrillo y colaboró en la catalogación de estas infraestructuras en València, destaca que la ciudad cuenta actualmente con unas 40 chimeneas de este tipo, que están todas protegidas como Bien de Relevancia Local (BRL).

López Patiño considera que la gente "no es consciente" del patrimonio industrial que le rodea ni de que estas chimeneas están protegidas, y destaca que desde APIVA intentan difundir este patrimonio, porque "la gente lo respeta más cuando lo conoce".

Esta especialista en chimeneas industriales reivindica la importancia "histórica, económica y social" de estas infraestructuras, que llamaron su atención en 1994, cuando las descubrió mientras hacía una fotografía a su sobrino en el Gulliver, y a cuyo estudio se ha dedicado desde entonces.

Según ha señalado, son importantes como elemento arquitectónico, desde sus orígenes como chimenea doméstica adosada al muro de la vivienda taller hasta que fueron separadas de las edificaciones a las que servían por cuestión de tiro.

También ha hecho hincapié en su importancia porque, a pesar de que fueron construidas para la industria, tienen su ornamentación, y porque mucha gente ha trabajado profesionalmente en su construcción, una profesión que ya ha desaparecido y forma parte de la "memoria inmaterial". EFE

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