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El proyecto del Ayuntamiento de Alicante para lograr una "Ordenanza Municipal sobre tenencia, bienestar y protección de los animales" regula por primera vez las plazas de perros y los parques caninos.

Según fuentes municipales, el nuevo articulado, que ya ha pasado por la Junta de gobierno municipal, que dio el visto bueno a algunas modificaciones puntuales, será trasladado a los grupos políticos que conforman la Corporación para que lo analicen y hagan las aportaciones que estimen apropiadas a través de enmiendas.

Las previsiones de la Concejalía de Sanidad, departamento que impulsa la nueva norma, es que el Pleno del Ayuntamiento se pronuncie sobre la Ordenanza en su sesión de finales de noviembre.

El proyecto de "Ordenanza Municipal sobre tenencia, bienestar y protección de los animales" consta de quince capítulos, un total de 112 artículos y algunas disposiciones adicionales.

En el capítulo de "Protección de los animales", a los artículos que dan cuenta de que no se les puede causar la muerte o practicarles mutilaciones, se añade que queda prohibido "su maltrato físico, psíquico y pasivo".

También introduce que se prohíbe la instalación de circos con animales y las atracciones feriales con animales atados a todo tipo de carruseles o similares.

Sobre los animales en las playas, el artículo 29 puntualiza que "salvo en aquellas expresamente autorizadas para perros, queda prohibido el acceso de todo tipo de animales a la arena de las playas durante todo el año", pero abre una puerta sobre el particular.

"Excepcionalmente -prosigue- los perros podrán acceder en el período comprendido entre el 1 de noviembre y el 1 de marzo, siempre respetando las medidas de seguridad y sanitarias, es decir, irán sujetos, con bozal si fuera necesario, y se recogerán los excrementos que produzcan".

La persona que conduzca un animal está obligada a recoger y retirar los excrementos, debiendo proceder a la limpieza inmediata y los " orines que afecten al mobiliario urbano, edificaciones, aceras o cualquier otro elemento serán limpiados echando sobre ellos agua limpia".

Así,"los que porten los animales estarán obligados a llevar una botella, con capacidad suficiente, llena de agua para su menester".

En las playas, se impedirá a los animales causar daños a las plantas o a otros animales silvestres, se evitará que el perro moleste a otros bañistas o usuarios, y las deposiciones de los animales se deberán recoger de forma inmediata.

Se limita el número de perros por adulto a dos, los canes estarán controlados por sus dueños en todo momento, los animales no cavarán o harán hoyos y los peligrosos irán sujetos y con bozal, mientras que los agresivos o no socializados tienen prohibido el acceso.

A la playa no podrán acceder menores de 16 años con animales, tampoco perras en celo, animales enfermos o cachorros menores de 4 meses.

Además, todos los animales que accedan estarán censados, portarán microchip y pasaporte sanitario con los tratamientos actualizados, los propietarios deberán tener la correa disponible y los animales dispondrán de collar (no de pinchos) y se evitará un excesivo ladrido.

Respecto a los parques caninos, la norma señala que se procurará que estén debidamente señalizados y acotados que no estén próximos a viviendas, serán fácilmente accesibles, los perro se podrán mantener sueltos, y tendrá una extensión mínima de 1.000 metros cuadrados.

Respecto a las infracciones y sanciones, no cumplir las normas en las playas de perros o zonas de esparcimiento canino podría ser sancionado con multas desde 30 a 18.000 euros y en caso de reincidencia se les podrá impedir el uso de estos espacios o confiscarles los animales.

Este proyecto de Ordenanza, tras pasar por el Pleno municipal, deberá superar también un periodo de exposición pública de 30 días, plazo en que los ciudadanos podrán alegar o presentar cambios.