EFEValència

La compañía Ananda Dansa se ha despedido de la escena con el espectáculo "Atman, el comiat", una denuncia de la violencia ejercida sobre las mujeres, en una lucha en la que la libertad se contrapone a la muerte.

Tras 38 años de actividad plagada de éxitos, el estreno en València del que será su última producción fue respaldado con entusiasmo por un público que, puesto en pie, respaldó unas coreografías duras y desgarradoras, acordes con las trágicas historias que representaban.

La coqueta sala Martin y Soler del Palau de les Arts resultó insuficiente para albergar a una amplia representación del mundo institucional, entre ellos el president de la Generalitat, Ximo Puig; el conseller de Educación, Vicent Marzà; la vicealcaldesa de València, Sandra Gómez; la directora general de Cultura, Carmen Amoraga; el director de CulturArts, Abel Guarinos; el diputado al Congreso Vicent Sarrià y el exconseller de Cultura Cipriano Císcar.

Entre el público se encontraban también personalidades del mundo de la cultura como la jurista y feminista Julia Sevilla, el dramaturgo Rodolf Sirena, el vicerrector Antonio Ariño, el modisto Francis Montesinos, la actriz Empar Ferrer, el gestor cultural Juan Vicente Martínez Luciano y el cantante Lluís Fornés "El sifoner".

"Atman, el comiat" culmina una sobresaliente trayectoria de Ananda Dansa, como lo avalan los 10 premios Max o el premio Nacional de Danza 2006, que han situado a esta compañía valenciana entre las más sobresalientes del panorama español.

Sobre una tarima blanca, convertida en una especie de tatami en donde se libraban las duras batallas de la mujer por conseguir su libertad, se fueron sucediendo coreografías que representaban una denuncia de la violación, la humillación o la sumisión que sufre la mujer en una sociedad marcadamente machista.

En un escenario desnudo, los cuerpos de los bailarines, hombres y mujeres, fueron desenvolviéndose con furia y rebeldía, con desesperación y amargura, pero también con esperanza y amor, en una incesante lucha interior por romper las ataduras y conseguir la libertad.

Historias desgarradoras creadas por Rosángeles Valls y textos de Amparo Panadero, algunas de ellas iluminadas en rojo como la sangre de las víctimas, y otras bailadas con pasión en negro sobre blanco, como el vestuario del cuerpo de bailarines, completado en esta ocasión con la participación de Jonatan Penalba (cant d'estil) y la actriz Rebeca Valls.

La dirección musical corrió a cargo de Cristóbal Soler, al frente de la Orquesta de la Comunitat Valenciana, que demostró su versatilidad con una interpetación impecable de temas musicales compuestos y arreglados por Pep Llopis, muchos de ellos basadas en la música tradicional valenciana, como boleros y fandangos que templaban el carácter festivo para incidir más en la gravedad de la tragedia. Joan Castelló