EFEValencia

Casi una veintena de crías han nacido en Bioparc Valencia durante el estado de alarma, un número de nacimientos que ha supuesto un "boom" de la natalidad en el parque valenciano.

Una hembra de bongo, una especie de antílope de gran tamaño que se encuentra al borde de la extinción, se ha convertido tras su nacimiento en la "joya" del centro valenciano, ya que solamente quedan unos 70 individuos en todo el mundo.

La numerosa natalidad de los últimas semanas "es lo mejor que nos ha pasado durante el estado de alarma", ha explicado a EFE Pepa Crespo, la directora de comunicación de Bioparc Valencia, que lleva con sus instalaciones cerradas al público desde 14 de marzo.

En la misma semana nacieron dos crías de blesbok, otra especie de antílope "casi al borde de la extinción por la caza masiva", ha señalado Crespo.

"Nuestro deber era protegerles de todo lo que sucedía en el exterior y que siguieran con una vida normal", ha explicado Crespo, quien ha resaltado que el nacimiento de casi una veintena de crías durante este período ha supuesto "una gran satisfacción y una gran alegría en este momento tan difícil".

La primera en nacer durante el estado de alarma fue una gacela mhorr, una especie en "peligro crítico de extinción", y como suele ser habitual en Bioparc Valencia es el público quien decide el nombre por votación, que esta vez, al estar cerrados, se hizo a través de redes sociales.

El nombre elegido resultó ser Hope (esperanza en inglés), "un nombre muy simbólico y muy bonito, esperanza de salir juntos y mejor de esta experiencia", a lo que se une el hecho de que "precisamente en el estado de alarma la primera cría en nacer fuese de una especie en extinción".

Bioparc Valencia tiene previsto reabrir al público en la semana del 15 de junio coincidiendo con la entrada en fase 3 de la ciudad de Valencia. EFE.

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