EFECastelló

La Generalitat ha iniciado los trabajos de exhumación de una fosa común en el cementerio de Castelló, donde están enterrados los restos de ocho personas represaliadas por el franquismo, entre ellos dos alcaldes.

Los trabajos, los primeros que realiza directamente la Generalitat, se prolongarán durante unos veinte días y costarán 15.730 euros, según ha informado la Conselleria de Participación, Transparencia, Cooperación y Calidad Democrática.

Los expertos han descubierto que cinco de las víctimas fueron fusiladas, dos asesinadas con la practica del garrote vil, y a una tercera se le indujo al suicidio.

Dos de las víctimas fueron alcaldes de las localidades castellonenses de Villahermosa y de Lucena del Cid: Jose Llach Ibáñez y Casimiro Isidro Beltrán, respectivamente.

Junto a ellos se encuentran los restos de Ricardo Sánchez Vila, José Garí Boix, Manuel Bueso Puig, Marcelino Ora Ribera, Agustín Martí Mateu y Francisco Bachero Bartol.

El equipo técnico de la exhumación está formado por dos historiadoras, dos arqueólogas y dos antropólogas.

En el cementerio civil de Castelló hay más de 400 personas represaliadas por el franquismo y en el osario, ubicado en la parte religiosa, hay enterradas otras 500 personas. En total se calcula la existencia de unas 976 personas.

La consellera Rosa Pérez Garijo ha subrayado que por fin se puede ejecutar una exhumación de forma directa por la Generalitat que devolverá "los cuerpos de 8 víctimas a sus familiares, quienes han estado esperando este momento muchos años".

Esta actuación vendrá seguida de otras con el objetivo de que la Comunitat Valenciana "esté libre de fosas comunes", según Pérez Garijo, que ha destacado la labor del Grupo de Investigación de la Memoria Histórica de Castelló para que se puedan realizar los de trabajos de identificación.

"Sin la tarea de estas entidades en los últimos años sería imposible estar hoy aquí", ha manifestado.

Al acto han asistido miembros de este Grupo de Investigación, así como algunos familiares de las víctimas, y la concejala del Ayuntamiento de Castelló Verónica Ruiz.

Una vez finalizados los trabajos en el cementerio de Castelló, la Conselleria iniciará otras dos exhumaciones pendientes en la provincia de Alicante, en concreto en Monóvar y Benissa, que también se han retrasado por la pandemia. EFE

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