EFEValència

Investigadores de la Universitat Politècnica de València (UPV) han desarrollado una metodología que permite determinar la capacidad de los modelos climáticos para predecir un periodo de sequía.

El estudio, publicado en la revista científica 'Journal of Hydrology' y a cuyos detalles ha tenido acceso EFE, busca mejorar el conocimiento sobre estos eventos extremos, ya que se trata de fenómenos complejos que pueden variar en su magnitud, intensidad y duración.

La investigación forma parte de los estudios de tesis doctoral del mexicano Jaime Madrigal, investigador del Grupo de Ingeniería de Recursos Hídricos (GIRH) del Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente (IIAMA) de la UPV.

Según Madrigal, el objetivo del trabajo es "establecer una metodología que permita definir la capacidad de un modelo climático para pronosticar períodos de sequía en cuencas con altos índices de explotación".

"Este artículo forma parte de mis estudios doctorales, en los que pretendo realizar diferentes análisis con el objetivo de gestionar de la manera más efectiva toda la información proveniente de los modelos de pronóstico climáticos de cara al estudio de las sequías", ha agregado.

Para desarrollar la metodología, se ha analizado la variable de "precipitación" de un modelo climático estacional desarrollado por el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio y que genera pronósticos a siete meses.

"Hemos desarrollado una técnica que permite conocer la capacidad predictiva de eventos de sequía al comparar los datos pronosticados de un modelo climático y los observados", asevera el investigador el IIAMA.

Sin embargo, agrega, estos modelos "aún no son lo suficientemente precisos para determinar estrategias de prevención y adaptación".

La técnica se ha aplicado en la cuenca del Júcar por tratarse de una zona con un alto índice de explotación del recurso (en torno al 87 %) y por pertenecer a una región semiárida, proclive a sufrir varios periodos de sequía.

De este modo, se han evaluado los datos observados y pronosticados del periodo que abarca desde el año 1981 hasta el 2006.

El resultado obtenido determina que los pronósticos de sequías obtenidos en el análisis de los datos del modelo climático "se parecen en un 20 % a lo que realmente sucedió, siendo un porcentaje muy bajo para tomar una decisión", señala Madrigal.

Sin embargo, el investigador mexicano sostiene que los modelos climáticos evolucionan constantemente, por lo que se debe mejorar la precisión de la información para de esta forma poder predecir la sequía, "no con una certeza del 20 %, sino con niveles que superen el 60 %".

También subraya que una de las ventajas que aporta la metodología desarrollada es que permite obtener un resultado global del análisis de los datos pronosticados durante un periodo de tiempo en diferentes emplazamientos de una misma cuenca.

"La metodología simplifica la evaluación de la capacidad predictiva del modelo climático al obtenerse un solo valor para toda la cuenca del Júcar", concluye.

Junto a Jaime Madrigal, han participado en este estudio los investigadores del GIRH-IIAMA Abel Solera, Sara Suárez, Joaquín Andreu, Javier Paredes y Sonia T. Sánchez Quispe, de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (México).