EFEValència

Una encuesta llevada a cabo por la Unió de Periodistes Valencians sobre los efectos económicos y laborales de la pandemia entre sus asociados revela que el colectivo más perjudicado del sector es el que trabaja por cuenta propia o "freelance", donde casi el 60 % ha visto caer sus ingresos mensuales más de un 40 %.

Así lo desvela la Unió en un comunicado hecho público este lunes, donde alerta también de que durante esta crisis sanitaria un 7 % de las personas encuestadas ha sido despedida y un 26,4 % ha sufrido un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE).

La encuesta, hecha a un centenar de asociados entre el 5 y el 17 de mayo pasados, advierte de que para el 21 % de los y las socias autónomas las pérdidas han supuesto entre un 20 y un 40 %.

"Estos datos confirman una situación muy delicada para el 80% de los y las periodistas autónomos/as, que ya sufrían antes de la pandemia, y que ahora ha empeorado. El 90,9 % de los y las autónomos/as han experimentado cancelaciones de sus trabajos y cerca del 70 % no tienen seguridad que estos trabajos se retomen una vez pasada la pandemia", apuntan desde la Unió.

Además, la mitad de los "freelance" afirma estar soportando impagos por parte de empresas, clientes particulares, instituciones y administraciones públicas.

Cerca del 55 % de las personas encuestadas afirma poder mantener esta situación económica durante dos o tres meses y solo el 29 % podría aguantar hasta seis meses con los ingresos actuales.

Ante esta situación, el colectivo pide más ayudas para los y las autónomos/as por parte de las Administraciones, reclaman que las ayudas a las cuales se pueden acoger tengan en cuenta diferentes tramos de reducción en la facturación, también exigen poder aplazar impuestos y la cuota de autónomos que a la vez tendría que calcularse según la facturación.

En sus respuestas han mostrado también sus principales preocupaciones: desde la precarización del trabajo a la falta de encargos, pasando por la situación de vulnerabilidad, los impagos y un futuro donde las empresas vuelvan a recortar en comunicación, como ya hicieron en la anterior crisis.

Entre el sector de los y las periodistas que trabajan por cuenta ajena la situación es menos grave respecto a pérdida de trabajo pero igualmente preocupante en cuanto a la reducción de los ingresos: durante esta crisis, casi un 7 % de las personas encuestadas ha sido despedido y un 26,4 % ha sufrido un ERTE.

Para la mitad de los y las periodistas la pandemia no ha significado ninguna pérdida mensual, pero más del 16 % declara una reducción de más del 40 % de su sueldo y el 15 % ha visto menguados sus ingresos entre un 20 y un 40 %.

Con esta situación, casi el 38 % de los y las periodistas declara que sus condiciones laborales y económicas son peores ahora que antes de la pandemia. Entre las principales preocupaciones de los y las compañeros/as destaca la precariedad del sector y la incertidumbre sobre la situación laboral después de los ERTE, y la mayoría duda si se mantendrán los puestos de trabajo.