EFEValència

Valencia está considerada la cuna del ajedrez moderno y en su capital Luis Lasheras quiere abrir Chess Bar, el primer local con temática exclusivamente relacionada con este deporte en el que, además de disponer de un área para jugar partidas, haya una zona de restauración.

Para poder hacerlo, este miembro de la Federación de Ajedrez de la Comunitat Valenciana ha lanzado una campaña de micromecenazgo a través de la web https://www.lanzanos.com/proyectos/chess-bar/ con el fin de conseguir los 29.000 euros que necesita para hacer posible un proyecto que, afirma, "gusta mucho a la gente del mundo del ajedrez".

Desde la Federación apoyan esta "original idea", asegura a EFE el director deportivo de la entidad, Luis Barona, quien afirma que no conoce ningún local en España de similares características y sería un lugar que a los ajedrecistas les gustaría que existiese: "Podría ser un punto de encuentro y para partidas informales de amigos".

"Hay lugares con tradición ajedrecista pero ninguno con estas características, tematizado al cien por cien", afirma Lasheras, que reside en Massamagrell y está federado por el club de La Pobla de Farnals.

Con 55 años y al estar sin empleo, Luis Lasheras comenzó hace unos meses a darle forma a esta idea y ya tiene pensado el nombre del local (Chess Bar), el logotipo (una jarra de cerveza con la figura del caballo), la decoración y la carta a ofrecer.

En ella, todos los nombres de los platos y tapas harán referencia a jugadores de la historia del ajedrez o a movimientos y jugadas de este deporte.

"Tengo los precios preparados, hablado con proveedores y calculado los gastos y previsiones en el peor de los escenarios y en situación favorable. No es una decisión a la ligera y si tuviera recursos podría abrir mañana mismo", explica, para añadir que contrataría a mayores de 50 años.

De hecho, ya tiene hasta treinta locales marcados en distintas zonas que podrían ser válidos, algunos en alquiler y otros para traspasar.

El bocadillo Kasparov (chivito) o Karpov (brascada), el sandwich Bobby Fischer (mixto) o Lasker (vegetal) o la hamburguesa Alekhine son algunos de las cenas o almuerzos especiales que se podrían pedir en Chess Bar.

También los desayunos reciben nombres como apertura española (café con leche y tostada con aceite de oliva), apertura francesa (café con leche y croissant), apertura italiana o apertura siciliana, entre otras.

Y le gustaría que el local tuviera un espacio o "corner" donde poder vender tableros de ajedrez personalizados -en la actualidad ya lo hace a través de una web que creó durante la pandemia (www.chessboomcustom.com)-, piezas y camisetas.

En la web donde ha lanzado la campaña de "crowdfunding", las personas interesadas pueden participar haciendo aportaciones a partir de cinco euros y recibiendo, a cambio, recompensas en forma de desayuno, almuerzo o cena.

Asegura que el ajedrez está más de moda que nunca, especialmente tras la emisión de la serie de Netflix "Gambito de Dama", ganadora de un Emmy como mejor miniserie, que ha revolucionado el interés por este deporte, especialmente entre las mujeres.

De la misma forma opina Luis Barona, quien destaca la visibilidad que ha tenido el ajedrez tras esta serie, que ha impulsado una mayor participación de la mujer, "ya que eran pocas las que jugaban".

Barona, que reconoce las dificultades para trabajar que tienen las personas "de cierta edad", afirma que el bar sería un sitio de referencia donde los aficionados podrían jugar fuera de lo que es el club o las competiciones.

Según explica, conoció el proyecto de Luis Lasheras a través del periodista Leontxo García, de El País, un divulgador de ajedrez que advirtió a la Federación de que era un proyecto valenciano interesante.

Cuando se recaude la cantidad que se necesita, desde la Federación se organizará un torneo benéfico a favor del proyecto para recaudar más fondos. EFE

Por Concha Tejerina