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El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, ha asegurado, en el funeral en memoria de Carmen Franco, que la única hija del general Francisco Franco "no conoció ni el miedo, ni el rencor" durante su larga vida y ha elogiado su "humildad y sencillez".

La misa fúnebre ha tenido lugar este jueves en la iglesia jesuita de San Francisco de Borja, situada en la madrileña calle Serrano, ante la presencia de familiares, amigos y numerosos allegados que han abarrotado el templo.

Carmen Franco falleció el pasado 29 de diciembre a los 91 años debido a un cáncer.

Entre los asistentes a su último adiós, han estado los siete hijos que la fallecida tuvo con el médico Cristóbal Martínez-Bordiú: Carmen, María de la O (Mariola), Francisco de Asís (Francis Franco), María del Mar (Merry), José Cristóbal, Arancha y Jaime.

También han asistido los nietos, entre ellos, Luis Alfonso de Borbón, quien fue el encargado de anunciar la muerte de su abuela a través de las redes sociales.

A la misa han acudido además Jaime de Marichalar, exmarido de la infanta Elena, y el expresidente del Congreso y diputado del PP Jesús Posada, entre otros.

En la homilía, el cardenal Cañizares ha destacado la figura de la hija del dictador, de quien ha elogiado su "humildad y sencillez", así como la "delicadeza de su trato".

"Todos la queríamos y ella quería a todos. No conoció ni el miedo, ni el rencor (...) Se fue sin hacer ruido. Pasó por la vida de puntillas, sin una mala cara, con la sonrisa en los labios. Aprendió a ser fiel en un mundo hostil", ha valorado el arzobispo de Valencia.

La fallecida era presidenta de honor de la Fundación Nacional Francisco Franco, además de duquesa de Franco, título que le otorgó el Rey Juan Carlos a la muerte del anterior jefe del Estado en 1975.

Carmen Franco (Oviedo, 1926) murió en su domicilio, situado a pocos metros de la iglesia donde se ha celebrado su funeral.

Fue enterrada en la cripta de la catedral de la Almudena junto a su esposo.