EFEElche (Alicante)

Una investigación sobre cómo puede afectar a los menores el confinamiento por la crisis del Covid-19, en la que han participado 1.143 padres de niños españoles e italianos de 3 a 18 años, concluye que un alto porcentaje de ellos presenta alteraciones en el comportamiento.

Los profesores de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche Mireia Orgilés y José Pedro Espada han sido los coordinadores del primer estudio realizado en España con el objetivo de conocer la repercusión de la cuarentena en los niños y adolescentes, según ha informado la institución académica en un comunicado.

De España se han obtenido datos de 431 niños y adolescentes de 87 ciudades a través de un cuestionario online a sus progenitores sobre el estado emocional de sus hijos.

Según esta investigación, el 89 % de los padres españoles y el 84 % de los italianos observaron cambios emocionales y de comportamiento en sus hijos durante la cuarentena.

Los cambios más comunes en los niños españoles fueron que tenían más dificultades para concentrarse (69 %), que se sentían más aburridos de lo habitual (49 %), que estaban más inquietos (45 %), más nerviosos (44 %), más irritables (43 %), más propensos a discutir con el resto de la familia (40 %) o más dependientes de los padres (36 %).

Además, el 30 % estaba más preocupados cuando alguien salía de casa, comían más de lo habitual (25 %), tenían miedo de dormir solos (24 %) o miedo a la infección por el Covid-19 (23 %), mientras que el 23 % lloraba con facilidad y el 18 % estaba más triste.

En este sentido, los niños españoles estaban significativamente más afectados psicológicamente que los italianos durante la cuarentena.

En comparación con los italianos, los niños españoles tenían más problemas de comportamiento, estaban más ansiosos, dormían menos, tenían más probabilidad de discutir con el resto de la familia, tenían más quejas físicas, más dificultades para dormir y estaban más preocupados cuando uno de los padres sale de casa.

En Italia, los niños pueden salir acompañados por un adulto a dar un corto paseo cerca de casa, aunque está prohibido el acceso a jardines y parques.

La oportunidad de estar más activos puede beneficiar la salud mental de los niños italianos, en comparación con los españoles, para quien las normas del confinamiento, por el momento, son diferentes.

Los hábitos de los niños también han cambiado. Antes de la cuarentena, solo el 15 % de los menores españoles usaba pantallas más de 90 minutos al día, frente al 73 % durante el confinamiento.

Además, el sedentarismo ha aumentado de forma considerable, ya que antes de la cuarentena el 66 % practicaba actividad física al menos 60 minutos al día y ahora solo el 14 % supera ese tiempo.

Según los investigadores de la UMH Mireia Orgilés y José Pedro Espada, se sabe muy poco sobre cómo puede afectar a los niños y adolescentes los efectos de la cuarentena que implantó el Gobierno para frenar el Covid-19.

Los estudios disponibles se han llevado a cabo con adultos, por lo que los resultados no son extrapolables a los niños, y con población china, cuyas diferencias culturales con occidente dificultan generalizar sus hallazgos.