EFEValència

La Generalitat están trabajando en la elaboración de un protocolo para permitir que aquellas personas que así lo deseen puedan sacar a sus familiares de las residencias de mayores en las que están ingresados, siempre bajo la premisa de que el residente "no se quede en situación de vulnerabilidad".

Así lo ha avanzado la vicepresidenta del Consell y consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Mónica Oltra, tras el pleno del Gobierno valenciano, quien ha señalado que se trabaja en esta cuestión en coordinación con la Conselleria de Sanidad y la Abogacía de la Generalitat.

"Nos tenemos que asegurar de que esas personas van a estar cuidadas", ha destacado Oltra, quien ha agregado que no es tan fácil decidir la salida de las personas mayores de las residencias en este momento en el que está activo el estado de alarma y el confinamiento de la población por el coronavirus.

Ha destacado que además de que no se puede circular libremente por la calle debido al estado de alarma, las residencias disponen de material geriátrico que en una casa normal no existe, y algunos mayores dependientes tienen unas necesidades de cuidados que muchas veces en casa no se pueden cubrir.

Además, se ha pedido un informe a la Abogacía de la Generalitat sobre cómo proceder, pues en los casos de personas que no están incapacitadas, sería necesario recabar la autorización del residente, y en el caso de estar incapacitada, la del familiar, junto con el compromiso de que la persona va a tener los cuidados que requiere.

Tras explicar que han recibido algunas demandas de personas que piden sacar a sus familiares y llevárselos a casa, ha destacado que todos los residentes "no tienen el mismo grado de dependencia ni tienen el mismo grado de afección".

"Hay personas que resulta muy difícil cuidar en casa", ha afirmado, y ha defendido que el protocolo "tiene que estar muy ajustado para no provocar mas daño del que se quiere evitar".

En el caso de personas residentes que están contagiadas por coronavirus, ha señalado que tendrá que ser la autoridad sanitaria la que autorice ese movimiento porque puede poner en riesgo a más personas.

"Son cuestiones que no son tan simples y por eso se está trabajando en un protocolo para tener la seguridad" de que, en su aplicación, se garantiza la seguridad sanitaria, el bienestar de la persona residente y que no se vulnera ninguno de sus derechos ni su voluntad, ha afirmado la vicepresidenta.