EFEValència

Alrededor de 75 escolares del CEIP Lluís Vives de la Pobla de Vallbona han participado este jueves en una iniciativa de la Fundación Oceanogràfic consistente en la recogida de residuos en la Playa de la Malvarrosa y en la reinserción de una tortuga marina al mar.

La finalidad de esta actividad ha sido "poner en valor la educación ambiental, conservar el medio ambiente y ayudar a la fauna y a la flora", ha resaltado la secretaria autonómica de Emergencia Climática y Transición Ecológica, Paula Tuzón.

Técnicos de la fundación y voluntarios han recogido, junto a los alumnos de primero y segundo de primaria, alrededor de 500 cigarrillos y 100 bastoncillos higiénicos de los utilizados para limpiar las orejas, además de cuerdas, plásticos y, cristales...", según ha informado la presidenta de la Fundación Oceanogràfic, Celia Calabuig.

Elena Belenguer, responsable de la fundación, ha explicado que los 75 alumnos "estaban divididos en grupos de 10, y se han encargado de trabajar las basuras encontradas, analizarlas y rellenar una ficha donde aparecen todos los items de materiales que se pueden encontrar en las playas", que luego se remiten al ministerio para la Transición Ecológica para que puedan realizar un seguimiento.

"Al final, que los niños trabajen aquí, vean que todo lo que se les explica es real y que lo pongan en práctica es la mejor manera de concienciarlos, de recordarlo y de cuidar siempre el medio ambiente", ha manifestado Belenguer.

Además, la Fundació ha soltado al mar una tortuga de 18 kilos que "hoy puede volver al mar gracias a que un pescador de Burriana alertó al 112 de que había pescado accidentalmente esta tortuga marina de tal manera que se activó el protocolo de varamiento, pudimos recoger a la tortuga y comprobamos que esta sufría una embolia gaseosa severa que se pudo tratar gracias a al cámara hiperbárica", según ha explicado José Luís Crespo, responsable del área de conservación de la Fundació.

Después de dos meses de tratamiento y recuperación, "los veterinarios y biólogos le han dado de alta y hoy ya puede volver a su hábitat natural", ha comentado.

Crespo ha asegurado que "el 99 % de las causas del ingreso de estos animales derivan de la actividad humana", por ello considera "importante seguir trabajando en esa brecha para que una especie tan emblemática como es la tortuga marina pueda seguir viviendo en el mar".

Ha añadido que cuando las tortugas están en tratamiento en el centro de recuperación "suelen defecar plásticos de todo tipo, incluso podemos identificar envolturas de un caramelo del norte de África o de zonas más lejanas". EFE

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