EFEValència

La revista Cretaceous Research ha informado del descubrimiento de una nueva especie de dinosaurio terópodo al que investigadores del Instituto Dom Luiz da Faculdade de Ciência da Universidade de Lisboa, del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED y de la Universidad Autónoma de Madrid han denominado Vallibonavenatrix cani, por haber sido descubierto en Vallibona (Castellón).

Se trata, según ha informado uno de los expertos que ha participado en su catalogación, del primer dinosaurio espinosaurio descrito en la Península Ibérica, una especie terópoda que supuestamente habitó la zona norte de Castellón hace unos 125 millones de años.

Los fósiles que han permitido esta identificación fueron recogidos a principios de la década de 1990 por Juan Cano Forner un aficionado a la paleontología de Sant Mateu (Castellón) y forman parte de su colección museográfica reconocida por la Generalitat Valenciana desde 1994.

De hecho, el nombre del nuevo dinosaurio se compone de Vallibonavenatrix, que significa “la cazadora de Vallibona” y “cani” haciendo referencia al descubridor de los restos.

El estudio ha sido liderado por Elisabete Malafaia, una especialista en dinosaurios carnívoros perteneciente al Instituto Dom Luiz da Faculdade de Ciência da Universidade de Lisboa y miembro junto con los otros autores José Miguel Gasulla, Fernando Escaso, Iván Narváez y Francisco Ortega del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED, además de José Luis Sanz de la Universidad Autónoma de Madrid.

El trabajo presentado se enmarca en la línea de investigación que este grupo desarrolla para la reconstrucción de las faunas que habitaron los ecosistemas del Cretácico Inferior de la Formación Morella en la actual comarca castellonense de Els Ports, integrada geológicamente en la Cuenca del Maestrazgo.

Esta Formación es una de las referencias más frecuentes en la historia de los vertebrados fósiles españoles dado que es el origen de algunos de los primeros restos de dinosaurios identificados en España en el último tercio del siglo XIX y en ella se han descrito algunos dinosaurios tan característicos como el ornitópodo Morelladon.

Vallibonavenatrix cani pertenece a los espinosáuridos, un grupo de dinosaurios carnívoros relativamente poco representado en la Península Ibérica, pero que cuenta con un registro abundante en el norte de África, América del Sur, Asia y, más cercanamente, en Inglaterra.

Este grupo de dinosaurios se caracteriza por la peculiar forma de sus cráneos y dientes, que presentan ciertas semejanzas con los de los cocodrilos. Estos carnívoros son también muy reconocibles por el desarrollo de espinas neurales altas en algunas de sus vértebras, lo que produce una especie de vela sobre el dorso de su espalda.

El único fósil conocido de Vallibonavenatrix está formado por parte de un esqueleto de un dinosaurio de porte medio (entre 8 y 9 metros) que incluye vértebras dorsales, sacras y caudales y elementos de la cintura pélvica.

Tradicionalmente, los escasos restos de espinosáuridos conocidos en la Península Ibérica han sido asignados al género Baryonyx del Cretácico Inferior de Inglaterra.

Sin embargo, siempre se ha considerado que el análisis de nuevos restos permitiría ajustar mejor esta asignación y que la diversidad de espinosáuridos ibéricos podría ser más compleja, han explicado las mismas fuentes.

De hecho, estos investigadores consideran que el espinosáurido de Vallibona parece presentar una mayor semejanza con parientes del hemisferio sur, como Spinosaurus, o asiáticos, como Ichthyovenator, que con Baryonyx.