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El Departamento de Física Aplicada de la Universidad de Alicante (UA) desarrolla una investigación básica que busca obtener modelos más eficaces y completos para el tratamiento contra el cáncer con haces de iones de muy alta energía, una técnica que podría sustituir o complementar a la radioterapia convencional.

Este tipo de tratamiento se denomina hadronterapia y consiste en depositar energía en las células cancerígenas a través de haces de iones, como protones, helio o carbono, ha explicado a Efe la catedrática de Física Aplicada de la UA y responsable de esta línea de trabajo, Isabel Abril.

No obstante, hay que seguir investigando para "entender los mecanismos presentes y poder mejorar el tratamiento", ha precisado Abril, que trabaja desde hace diez años en esta línea de investigación, novedosa en España y enmarcada dentro de un proyecto financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad.

"Nuestra investigación es a nivel básico y hemos desarrollado modelos teóricos para intentar entender y dar respuesta a los mecanismos que tienen lugar desde que se deposita la energía de los iones hasta que se produce el dañado celular a través de distintos materiales biológicos, como agua líquida, proteínas o ADN", ha dicho esta científica.

Se estima que más de la mitad de los pacientes a los que se les diagnostica cáncer recibe tratamientos de radioterapia con radiación ionizante, como fotones que son ondas electromagnéticas.

Así, se deposita la energía suficiente en las células cancerígenas para dañar su material genético, es decir, su ADN, y causar la muerte celular o bien evitar que vuelvan a reproducirse.

Sin embargo, un problema de la radioterapia convencional estriba en que "también se daña de forma importante los tejidos sanos, lo cual provoca efectos secundarios adversos en los pacientes que reciben esta terapia", según el texto de la lección magistral que pronunció Abril recientemente sobre esta investigación en la UA.

En cambio, la ventaja que tiene la hadronterapia es que "los iones pierden poca energía al principio de su recorrido dentro del cuerpo y de golpe pierden toda su energía justo al final de su recorrido", ha expuesto.

Por ello "es posible hacer que la energía depositada tenga lugar fundamentalmente donde se encuentra el tumor de una manera muy precisa y localizada", ha señalado.

Según Abril, esta nueva técnica minimizaría el dañado en los tejidos sanos, disminuiría los efectos secundarios adversos y podría ser "muy adecuada" cuando el tumor se halle cerca de órganos sensibles (cerebro, médula espinal o próstata).

También es posible aumentar la dosis de radiación con una menor toxicidad para el paciente, ha señalado la científica, quien ha añadido que la hadronterapia ya se aplica en algunos países, pero en España, según ella, aún no.

El grupo de investigación de la UA ha diseñado un código de simulación SEICS (Simulation of Energetic Ions and Clusters through Solids) capaz de seguir las trayectorias de los proyectiles de iones que inciden sobre cualquier material biológico, como puede ser el agua líquida (más del 80 % de nuestros tejidos corporales están formados por agua).

A este respecto, han "calculado la distribución radial de la energía depositada por haces de protones, lo cual está íntimamente relacionado con la precisión del depósito de energía y, por tanto, del dañado en las células cancerígenas", ha anunciado la científica.

"Esta precisión es inferior al milímetro y es una de las ventajas que presenta la hadronterapia frente a la radioterapia convencional", según Abril.

Hoy en día existen unos sesenta centros en el mundo que ofrece hadronterapia a los enfermos, pero implica un tratamiento que requiere instalaciones de grandes dimensiones, muy sofisticadas y caras, ya que deben estar dotadas de un instrumental conocido como sincrotrón para acelerar haces de iones, protones o carbono.

Abril ha reiterado su convencimiento de que la investigación básica permitirá entender mejor los mecanismos que tienen lugar y que producen el dañado del material genético de las células cancerígenas y de que el avance de la tecnología hará que se reduzcan gastos de estas instalaciones.