EFEValència

La campaña #StopAlFoc de prevención de incendios forestales, que un año más lanza la Generalitat, incide en concienciar a los ciudadanos en ser "prudentes" en la vuelta a disfrutar de los bosques, como lo han sido para hacer frente a la pandemia del coronavirus.

Así lo han destacado este jueves durante su presentación el president de la Generalitat, Ximo Puig, y las conselleras de Justicia, Gabriela Bravo, y Emergencia Climática, Mireia Mollà, que han advertido que la mejor forma de combatir los incendios es la detección precoz y una rápida comunicación.

Bravo, que ha destacado que 2019 fue un "buen año" en términos de extinción, con 273 fuegos que arrasaron menos de mil hectáreas, ha advertido que la campaña de 2020 se prevé "complicada" y supondrá un "reto inédito" de organización por la pandemia aunque ha resaltado que también será "segura para las personas y el patrimonio forestal".

Con el lema, "Volvamos a la naturaleza, hagámoslo con prudencia", la campaña entronca con la lanzada por la Generalitat de "x ti x mi" contra la COVID-19, porque según ha explicado Mollà, ambas "se nutren del mismo concepto, la prudencia".

Ximo Puig ha agradecido al Gobierno de España la ayuda en el combate contra el fuego que "está dando buen resultado" aunque ha evitado "triunfalismos" y ha advertido que vendrán "días difíciles este verano" y habrá que actuar con "coordinación" y "prudencia", junto a los "protagonistas": los ciudadanos.

"Hemos vencido la pandemia gracias a la prudencia de la ciudadanía y venceremos la destrucción de nuestros bosques, gracias a la prudencia de la ciudadanía", ha apuntado el president de la Generalitat el tiempo que ha valorado el trabajo de los medios de comunicación que, "más allá de la publicidad, han concienciado para preservar los bosques".

Ha incidido en que, como en la pandemia, "es fundamental la detección precoz" y por eso ha incidido en que comunicar enseguida un fuego "puede salvar hectáreas y vidas" y ha valorado que "cada vez hay mejor equipamiento, mejores infraestructuras y mejor formación".

En su balance de 2019, Bravo ha señalado que se registró el menor número de incendios desde 1986 y que de las 969 hectáreas quemadas, el 86 % son del fuego del 15 de julio en Beneixama (Alicante).

"El fuego de Lluxent de 2018 quemó 3.273 hectáreas, tres veces más de superficie que en 2019", ha apuntado y ha detallado que de los 273 incendios de 2019, 154 fueron en la provincia de Valencia (52 hectáreas), 69 en Alicante (863 ha) y 50 en Castellón (33 ha).

En 251 de ellos, participaron bomberos forestales de la Generalitat -en el resto del Consorcio- y los aviones realizaron 199 vuelos de extinción y 261 de vigilancia, y los helicópteros, 263 vuelos de extinción.

Bravo ha detallado que el 85 % se declaró por la acción humana y ha apelado a la "responsabilidad y colaboración de todos".

Ha augurado que esta campaña de prevención será un "reto inédito" para la Agencia Valencia de Seguridad y Respuesta a las Emergencias "por las medidas extraordinarias de protección para las personas" a consecuencia de la COVID.

A ello se suma que ha sido una primavera muy lluviosa y la previsión de un verano "muy seco y con temperaturas muy altas por el cambio climático", además de la posibilidad de "una mayor afluencia en zonas de interior por los cambios en la oferta turística tradicional" por la pandemia.

Mollà ha informado de que el conjunto de profesionales de su departamento que trabaja en prevención es de 800 personas, entre agentes medioambientales (250), técnicos de prevención (50) y 500 profesionales de vigilancia preventiva de Vaersa, y ha añadido que esta campaña se refuerzan con 50 personas más.

Ha recordado que tanto la DANA como el temporal Gloria afectaron a pistas y caminos forestales y a la propia masa forestal y ha valorado que con ayuda del Gobierno y fondos europeos se ha "reparado lo máximo posible y con urgencia".

Según Mollà, en 2020 hasta este jueves, se han producido 79 incendios forestales con 65 hectáreas quemadas, cuando la media de la última década, revela que "a estas alturas habría 180".

"El confinamiento ha reducido los incendios pero también el control de las quemas agrícolas y que la gente se relaciona con prudencia con el medio ambiente", ha concluido. EFE

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