EFECastellón

Un estudio del programa UJI Hábitat Saludable, en el que han participado más de 2.000 estudiantes de la Universitat Jaume I de Castellón, revela que la mitad de los alumnos no cuida su alimentación ni hace ejercicio físico.

La investigación Estilos de vida y salud en el estudiantado de la UJI aborda otros aspectos de la salud estudiantil como el consumo de tabaco y alcohol, la sexualidad, o el uso de internet, según un comunicado de la institución académica.

Esta iniciativa ha permitido configurar una radiografía de los comportamientos del estudiantado relacionados con la salud que están más vinculados con las enfermedades o trastornos que tienen una mayor prevalencia en la actualidad.

En esta investigación, en la que participaron 2.601 estudiantes de la Universitat Jaume I se observa, respecto a la alimentación, como un 45 % admite que la cuida poco o nada y señalan la relevancia de factores como la falta de tiempo, el desconocimiento, el refuerzo a corto plazo o la falta de motivación.

Además, los resultados permiten apreciar como casi la mitad de los participantes reconoce no realizar ejercicio físico y, en caso de que lo hagan, no siempre cumplen las recomendaciones establecidas por la Organización Mundial de la Salud (2010).

Respecto al consumo de sustancias, los resultados muestran como un 16 % consume tabaco mientras un 92,8 % reconoce haber consumido alcohol, aunque presenta una frecuencia muy minoritaria de uso diario.

Entre las motivaciones que les comporta se encuentran sentir euforia, hacer relaciones sociales y evadir problemas.

En cuanto a la sexualidad, casi un cuarto de la población informa tener problemas relacionados, en cierta medida, con el miedo a las infecciones de transmisión sexual o los embarazos, pero también con los complejos sexuales o la vergüenza.

Seguramente, esto se relaciona con el hecho que alrededor de un 20 % de la población estudiantil haya tenido dificultades con su respuesta sexual.

Además, alrededor del 60 % no utiliza el preservativo de manera sistemática en coito vaginal y el 85 % en coito anal. Sin embargo, solamente un 16,6 % informa haberse realizado las pruebas de detección de anticuerpos.

Otros temas que se destacan se relacionan con nuevos fenómenos (como el consumo de internet) y problemas más antiguos (como el insomnio).

En cuanto al uso de Internet, el estudio ofrece cierta exposición al riesgo en la población de estudiantes, ya que alrededor del 70 % considera que permanece en Internet más tiempo del que pretendía y casi el 40 % reconoce que suele interferir en sus obligaciones.

Además, según los resultados, la mala calidad del sueño sería otro de los problemas prevalentes entre la población estudiantil, que afectaría casi la mitad de los estudiantes y a un tercio la mayoría de días.

A partir de este análisis, desde la Universitat Jaume I se reafirma el esfuerzo de proponer acciones que consolidan las competencias de salud entre los estudiantes, incrementando sus fortalezas y transformando posibles vulnerabilidades para gestionar adecuadamente los factores de riesgo con los cuales conviven.