EFEValència

El Hospital de la Ribera es el primer centro hospitalario público de la Comunitat Valenciana que ha incorporado una técnica mínimamente invasiva para corregir una deformación congénita de tórax.

Se trata de la taulinoplastia, que permite corregir el 'pectus excavatum' y entre cuyas principales ventajas para el paciente se encuentran que minimiza el sangrado y las complicaciones durante la intervención, reduciendo el dolor y acortando el periodo de recuperación.

La primera intervención realizada con esta nueva técnica se ha llevado a cabo en un niño de 12 años que ha sido dado de alta a los dos días de la operación, sin complicaciones, según un comunicado de Generalitat.

El 'pectus excavatum' es una deformidad congénita de la cavidad torácica que se caracteriza por el hundimiento del esternón hacia el interior del pecho.

Ello provoca presión sobre los órganos vitales del tórax (el corazón y los pulmones), lo que limita la capacidad de crecimiento del paciente y le provoca problemas respiratorios.

Según el jefe del Servicio de Cirugía Torácica del Hospital de Alzira, José Marcelo Galbis, "si bien es una patología leve en el nacimiento, la deformidad aumenta durante la infancia y la adolescencia, pudiendo provocar, además de los problemas físicos, una importante afectación psicológica en el paciente, que repercute negativamente en sus relaciones sociales".

La taulinoplastia consiste en levantar el esternón hundido y fijarlo a la altura deseada mediante una prótesis subcutánea, conocida como 'pectus-up' y que se compone de una placa que se diseña expresamente para el paciente que debe ser intervenido, y de diversas fijaciones óseas.

Para llevarla a cabo, se realiza una incisión de pequeño tamaño en el pecho del paciente, a través de la cual se efectúa un orificio en el esternón y se coloca la placa en la posición deseada, elevando el esternón a la posición ideal y fijándolo a la placa con los sistemas de fijación óseos.

Según José Marcelo Galbis, "se trata de un método corrector que permanece en el cuerpo del paciente mientras dura su tiempo de crecimiento y que retiraremos una vez completado el proceso de osificación del tórax, quedando la pared torácica totalmente corregida".

De hecho, "esta técnica está especialmente indicada en casos de personas jóvenes, de entre 12 y 18 años, con una flexibilidad del tórax aún patente", ha señalado Galbis.

Al ser una técnica mínimamente invasiva, "donde se evita abrir el esternón", se minimiza el sangrado y las complicaciones durante la intervención, de forma que el dolor postoperatorio es mucho menor y el proceso de recuperación más corto.

"El paciente que hemos intervenido en el Hospital de la Ribera no solo no llegó a estar en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) tras la intervención, sino que, además, el dolor postoperatorio fue controlado con dosis bajas de analgésicos convencionales, marchándose a casa a las 48 horas de ser operado", ha afirmado José Marcelo Galbis.

Con la incorporación de la taulinoplastia, el Servicio de Cirugía Torácica del Hospital de la Ribera avanza en su apuesta por ofrecer técnicas mínimamente invasivas para realizar intervenciones quirúrgicas, según las fuentes.