EFEValència

La "violencia económica" de género es un abuso "muy sutil" que sufre un elevado porcentaje de mujeres, tanto durante la convivencia en pareja como después de la separación, y a pesar de estar incluido en el Convenio de Estambul, que lo contempla como violencia contra la mujer, no está recogido como tal en ningún ordenamiento jurídico.

Visibilizar este tipo de violencia es el objetivo del proyecto ECOVIO, que desde hace dos años desarrolla un consorcio coordinado por la Universidad de Extremadura (UNEX) y del que forman parte la Sociedad Española de Asistencia Sociosanitaria (SEAS), el Instituto Polibienestar de la Universitat de València (UV) y el italiano Gruppo R.

"Es un abuso muy sutil. Es una violencia que no se acaba, sino que a veces aparece cuando la mujer se separa ya que la vinculación económica con su expareja, especialmente si tienen hijos, es hasta el infinito y más allá", afirma en declaraciones a EFE Inmaculada Domínguez Fabián, investigadora principal del proyecto.

PREVALENCIA DE LA VIOLENCIA ECONÓMICA DE GÉNERO

Según la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer 2019, del total de mujeres de 16 o más años residentes en España, el 11,5 % (2.350.684) ha sufrido violencia económica de alguna pareja actual o expareja en algún momento de su vida.

Si se calcula el porcentaje sobre el total de mujeres que han tenido pareja, la prevalencia de la violencia económica a lo largo de la vida sería del 12 %

El proyecto, que ha encuestado a mujeres mayores de 25 años, separadas y con hijos, concluye que un 80 % de las que sufrieron violencia física durante la convivencia sufren violencia económica tras la separación.

Asimismo, entre el 30 y el 40 % de las que no sufrieron violencia física en la relación padecen violencia económica tras la separación.

TRES TÁCTICAS DE ABUSO

Domínguez Fabián asegura que durante la convivencia o tras la separación o divorcio pueden darse tres tipos de tácticas de abuso económico -el control económico, la explotación económica y el sabotaje laboral- y considera que todos estos abusos deberían ser tratados en los Juzgados de violencia contra la mujer y desde una perspectiva de género.

Durante la convivencia el control económico se da, por ejemplo, cuando el hombre da una asignación a la mujer para los gastos y le exige que le entregue los recibos de todo lo que compre.

En el caso de la explotación económica, el hombre realiza grandes gastos sin el conocimiento de su pareja, como la compra de un coche o una moto, sumando deudas, o no paga parte de su aportación para el mantenimiento de la casa o la hipoteca.

Por último, el sabotaje laboral se produce cuando el hombre no deja ir a trabajar a la mujer porque se tiene que quedar en casa cuidando de los niños o no le permite acudir a cursos o viajar para promocionarse en el trabajo.

"Los comportamientos que se dan durante la convivencia no son delictivos como tal, pero hay que visibilizarlos y prevenirlos", indica Domínguez, que advierte de que tras la separación o divorcio, estos tres tipos de abuso pueden seguir existiendo.

En este caso pueden traducirse en "pagar tarde o no pagar la pensión, impagar su parte de la hipoteca o no hacerse cargo de los niños cuando les toca, dificultando que la mujer pueda ir a trabajar".

VIOLENCIA ECONÓMICA COMO VIOLENCIA DE GÉNERO

Según la memoria de la Fiscalía General del Estado de 2019, un total de 22.679 diligencias previas incoadas lo han sido por delito de impago de pensiones, un 23 % más que en 2018 (16.638).

Aunque la violencia económica no está tipificada en el ordenamiento jurídico español como violencia de género, el pasado mes de mayo, por primera vez, una sentencia del Tribunal Supremo, con el magistrado Vicente Magro como ponente, consideró el impago de las pensiones alimenticias a los hijos como violencia de género.

Domínguez destaca la importancia de visibilizar y concienciar sobre este tipo de abusos en el ámbito educativo, y para ello se están diseñando infografías y tebeos para colegios.

Todo el material del proyecto, y el observatorio sobre violencia económica, está disponible en esta página web: https://economic-genderviolence.eu/es/. Concha Tejerina