EFEValència

La Comunitat Valenciana presentó el año pasado una tasa de variación anual del número de defunciones del -2,8 %, por debajo de la media nacional, que fue del -2,4 %, según la Estadística del Movimiento Natural de la Población relativa a 2019, publicada este miércoles por el INE.

En cifras absolutas, el año pasado se registraron en la Comunitat un total de 44.044 defunciones, del total de 417.625 en toda España, y la cifra de fallecimientos se redujo de forma general en todas las autonomía salvo en la Comunidad de Madrid (donde crecieron un 1,25 % respecto al año anterior ) y la Región de Murcia (1,0 %).

Los mayores descensos se dieron en la ciudad autónoma de Melilla (–5,4%), Comunidad Foral de Navarra (–4,5%) y Canarias (–4%).

La esperanza de vida durante 2019 en la Comunitat Valenciana fue de 83 años, por debajo de la media nacional que se sitúa en 83,6.

Esta cifra alcanzó los valores más altos en Comunidad de Madrid (85,0 años), Comunidad Foral de Navarra (84,6) y Castilla y León (84,2); y los más bajos en las ciudades autónomas de Ceuta (80,7 años) y Melilla (80,8), y en Andalucía (82,2).

El saldo vegetativo (nacimientos menos defunciones) registrado en la Comunitat el año pasado (-6.756 personas) fue el cuarto peor de toda España, por detrás de Galicia (–15.631 personas), Castilla y León (–14.299) y Principado de Asturias (–7.741).

Este registro fue positivo en la Comunidad de Madrid (8.400 personas), Región de Murcia (2.781), Illes Balears (1.654) y las ciudades autónomas de Melilla (759) y Ceuta (305).

A nivel estatal la mortalidad descendió en 2019, cuando murieron en España 417.625 personas, un 2,4 % menos que en 2018. Esto supone una tasa de mortalidad de 8,8 defunciones por cada mil habitantes, tres décimas menos que un año antes.

Sin embargo, la mortalidad infantil repuntó y se situó en 2,89 defunciones por cada mil nacidos vivos frente a las 2,69 de 2018.

La esperanza de vida registró además su máximo histórico: 83,6 años; 80,9 para los hombres y 86,2 para las mujeres.

El INE explica que de acuerdo a las condiciones de mortalidad del momento, una persona que alcanzara los 65 años en 2019 esperaría vivir 19,5 años más si es hombre y 23,4 años más si es mujer.

Considerando los nacimientos y las defunciones relativos a residentes, el crecimiento vegetativo de la población fue negativo en 57.146 personas, el mínimo histórico desde 1941. Esto es, murieron 57.146 personas más de las que nacieron.

Por otra parte, en 2019 se celebraron 165.578 matrimonios, un 1,2 % menos que en 2018: la tasa de nupcialidad bajó una décima hasta las 3,5 uniones matrimoniales por cada mil habitantes.

El 3,1 % de los enlaces correspondieron a parejas del mismo sexo y entre los matrimonios con contrayentes de distinto sexo, en el 17,6 % uno de ellos era extranjero.

La edad media de los cónyuges fue de 38,7 años entre ellos y de 35,9 entre ellas.

Del total de matrimonios, el 20,5 % fueron católicos.