EFEValència

La evaluación en los diferentes niveles se adaptará al proceso de enseñanza y aprendizaje que se haya podido realizar a lo largo de todo el curso, teniendo en cuenta el tiempo de actividad educativa no presencial y que no todo el alumnado ha tenido las mismas condiciones de acceso al currículo ni de apoyo.

Así lo señala el secretario autonómico de Educación, Miguel Soler, en un carta remitida este martes a los directores de los centros de la Comunitat Valenciana, en la que se habla también del periodo de vacaciones que está a punto de comenzar y de la manera de abordar contenidos mientras continúen las clases no presenciales.

Respecto a la evaluación del alumnado, Soler explica que están trabajando de manera coordinada con el Ministerio de Educación y las demás comunidades autónomas para adaptar las normas relativas a la evaluación a la situación actual, analizando los diferentes escenarios en función de cuando se pueda volver a la actividad educativa presencial.

Afirma que las decisiones al respecto se irán comunicando en los momentos oportunos, si bien asegura que, al igual que con la prueba de acceso a la universidad, la evaluación en los diferentes niveles y etapas educativas se adaptará al proceso de enseñanza y aprendizaje que se haya podido realizar a lo largo de todo el curso.

Asimismo, Soler señala que no pueden exigir que se desarrollen ahora los mismos aspectos del currículo que durante un periodo de clase presencial, pues es "imposible, e incluso donde lo fuera, podría ser perjudicial por la desigualdad de acceso real y efectivo a los medios telemáticos de una parte importante" del alumnado.

Por ello, afirma que es "imprescindible" adaptar lo contemplado para el último trimestre del curso en las programaciones didácticas a "la práctica posible y real", con el fin de seleccionar "exclusivamente" los contenidos "más relevantes" para el desarrollo de las competencias básicas en la educación obligatoria, y los "imprescindibles para el alumnado que va a finalizar un ciclo de FP, Bachillerato o las otras enseñanzas postobligatorias.

La carta pide además a los centros que para los próximos días no lectivos no propongan nuevas tareas curriculares al alumnado, sino que mantengan los contactos con el alumnado y sus familias que consideren necesarios en estos días de "extrañas" vacaciones, que deben suponer descanso para el alumnado y el profesorado.

Finalmente, señala que, durante las vacaciones de Semana Santa y Pascua, se analicen "con calma" las tareas que se están proponiendo al alumnado y que se siga avanzando en la coordinación de las tutorías con los respectivos equipos educativos para que el conjunto de las tareas propuestas sea "asumible" por el alumnado.

Soler admite que les han llegado muchas comunicaciones de familias que no pueden realizar todas las tareas de apoyo a sus hijas e hijos, a la vez que tienen que hacer frente a sus propias tareas, pues "ni todas tienen los mismos medios, ni la misma formación, ni la misma disponibilidad de tiempo en función del trabajo que tienen que hacer".