EFEValència

El microbiólogo Francisco Martínez Mojica considera que la sociedad actual debería aprender del "altruismo" de las sociedades bacterianas para, en determinadas ocasiones", dejar a un lado los egos y los intereses económicos y "pensar un poco más en el beneficio del resto de la comunidad".

Así lo ha afirmado Mojica, aspirante en varias ocasiones a los Nobel de Medicina y Química como padre de la técnica de edición genética CRISPR/Cas 9, en una entrevista con la Agencia EFE poco antes de ser investido doctor honoris causa por la Universitat de València.

Este científico ilicitano, que trabaja en la Universidad de Alicante, reivindica la importancia de CRISPR por la "repercusión extraordinaria" de las aplicaciones que se están derivando de este conocimiento a todos los niveles, especialmente en el campo de la salud.

Reconoce que los avances científicos van más rápidos que la sociedad, pero está seguro de que "habrá un cambio necesariamente radical en la percepción de la modificación genética de seres vivos", y aunque valora los esfuerzos para potenciar la investigación, cree que la inversión "se debería multiplicar por 5 o 10".

Durante el acto de investidura, celebrado en el edifico La Nau de la Universitat, Mojica ha realizado una comparativa entre la sociedad actual y la sociedades microbianas, para asegurar que ambas "se parecen mucho" y ojalá, ha dicho a EFE, "nos pareciéramos más en algunos aspectos", como el altruismo que muestran las bacterias.

Ha destacado que las ventajas de los seres humanos como seres sensibles y con emociones también tiene su precio y es que "a veces nos dejamos llevar demasiado por nuestra condición como persona" y eso "ocurre por desgracia con mucha frecuencia en una sociedad que se mueve por el dinero".

Las bacterias, ha dicho, "no tienen ese sesgo de los sentimientos y del ego, sino que buscan el beneficio de la comunidad porque, al fin y al cabo, no tienen valor como individuos sino como sociedad y como comunidad. Desde ese punto de vista se pueden extraer lecciones muy importantes".

Para Mojica, el descubrimiento del CRISPR (Clustered Regularly Interspaced Short Palindromic Repeats) es algo extraordinario desde el punto de vista biológico, pero especialmente por las aplicaciones que se están derivando de este conocimiento a todos los niveles, especialmente en el campo de la medicina.

Eso provoca que, a pesar de haber alcanzado niveles tecnológicos y de investigación en laboratorio "impensables hace unos años" o avanzar "a una velocidad increíble", se le esté "exigiendo más porque se sabe que se puede llegar a curar enfermedades" aunque eso genera también falsas expectativas.

Afirma que este tipo de herramientas que permiten modificar el ADN de forma rápida pueden ser mal utilizadas, pero compara esos temores con los que habría provocado en generaciones pasadas saber que los automóviles iban a alcanzar cientos de kilómetros por hora, podrían matar gente y ser una de las principales causas de muerte.

Sobre las dudas éticas o morales que generan este tipo de aplicaciones, ha señalado que "a nadie le preocupa moralmente que uno modifique o mate millones de bacterias", pero el caso cambia cuando "se pueden generar no solo animales sino también humanos modificados genéticamente, que no transgénicos".

Mojica ha valorado el descubrimiento de la Universidad de Stanford, que revela que el sistema inmunitario de algunas personas podría impedir la edición del genoma mediante la tecnología CRISPR con fines terapéuticos, en el caso de pacientes que hubieran generado anticuerpos frente a los componentes CRISPR.

Según Mojica, los que revela este descubrimiento es que antes de inyectar a un paciente la tecnología CRISPR es necesario hacer una prueba para ver si tiene anticuerpos y de esa manera "ver si en lugar de usar la herramienta procedente de la bacteria 'X' se usa la equivalente de el bacteria 'Y' contra la que no tiene anticuerpos".

Sobre la situación de la investigación en España, este microbiólogo cree que hay interés pero no ve que sea la prioridad, algo "comprensible cuando la situación no es muy boyante".

Ha afirmado que la Generalitat realiza un esfuerzo muy importante para reclutar buenos investigadores españoles que están fuera, pero considera que la inversión en investigación debería multiplicarse "por 5 o 10", de lo contrario "seguiremos formando unos investigadores excelentes" que se ven obligados a irse fuera.