EFECalpe (Alicante)

El restaurante Orobianco, situado en Calpe (Alicante), busca reinventarse con un nuevo chef, Marco Tacchetto, que pese a ser italiano, pretende compaginar la comida de su país con toques de cocina local para reinventar la esencia del establecimiento, que ha perdido la estrella Michelín pero que quiere volver a convertirse en un "destino" gastronómico de referencia.

En declaraciones a periodistas, Tacchetto, que llegó al local el pasado verano, asegura que la transformación culinaria del restaurante no está "para nada" terminada y subraya que él, como cocinero, está "contaminado" por el entorno de Calpe, mientras señala el peñón de Ifach y el mar, que se divisa desde el restaurante.

Así, destaca que si mira más allá del establecimiento, galardonado con un Sol en la Guía Repsol 2022, lo primero que ve "es el romero y el tomillo", preguntado por la razón por la que entre sus platos hay tanta cocina local, como el caldo de tomillo o un erizo de mar, ambos, platos típicos de la zona de la Marina Alta.

Estos platos, no obstante, van siendo equilibrados con otros más nacionales o internacionales, como un consomé de setas castellano leonesas o una lengua de ternera a la parmigiana, y alternados con vinos locales como el Insurrecte pero también con otros como Raimat o Ximenez Spinola.

Mientras sirve un menú que va apareciendo en la mesa sin que el cliente elija cuál es el siguiente plato y en función de las respuestas a tres preguntas -si tiene algún tipo de alergia, si le gustan los sabores fuertes y si prefiere carne o pescado-, Tacchetto señala que este menú es "el resultado" de todos sus viajes y experiencias y, por ello, incide en que "el año que viene será otro distinto", puesto que habrá "evolucionado".

Sostiene que una de las razones por las que decidió trabajar en Orobianco, además de "por las experiencias vividas en España durante cinco años", fue porque en Almería se encuentra el desierto de Tabernas y que él buscaba uno "para hacer introspección", por lo que indica que en sus días libres es su "refugio", pese a las tres horas y media que le separan de él en coche.

Aunque bromea con que tras recibir la llamada del Orobianco, lo primero que pensó fue "¿Qué es Calpe?", pero destaca que no dudó al ver la ubicación del restaurante.

Asimismo, Tacchetto, que un día antes de recibir la propuesta de Orobianco estaba a punto de firmar por un restaurante de Dubái (Emiratos Árabes Unidos), relata que Singapur, España, Italia o Tailandia han sido "muy influyentes" para realizar el menú.

Por su parte, la gerente del local, Inna Skriabina, resalta que con el nuevo concepto de comida, que se acerca más a la gastronomía local a través de erizos de mar o las anguilas, se pretende que el Orobianco sea "un destino" al que la gente "quiera venir", más allá de recuperar la estrella Michelín, que "no es un objetivo".

Afirma que la cocina de Marco, el nuevo chef, "es muy personal" y que se usa el producto local "porque es lo que más le gusta" y debido a que este tipo de cocina "tiene más futuro".

Del mismo modo, Skriabina, que indica que el local está "en un lugar privilegiado", al ver desde él toda la bahía de Calpe, avanza que en la parte superior del restaurante espera abrir una coctelería este verano, la cual "será de alto nivel" y en la que no buscarán "volumen y sí calidad", ya que "el cliente lo pide, porque Calpe tiene alta gastronomía, pero no alta coctelería".