EFEValència

Unas cincuenta personas de organizaciones medioambientales y sociales han partido hoy desde València con destino a Cuenta en una marcha en bicicleta para reivindicar un ferrocarril público, social y sostenible.

La marcha, organizada por AMA (Asociación por el Medio Ambiente y contra el cambio climático), ha partido sobre las 10.00 horas desde la estación del Norte y, siguiendo durante cuatro días el trazado del tren regional, tiene previsto llegar a Cuenca el próximo domingo, día 15 de octubre.

Los participantes reclaman la transición a una política de transporte sostenible, según la informado la organización en un comunicado.

Según la plataforma Alianza por el Clima a la que pertenece AMA y que agrupa a más de 200 organizaciones sociales, ecologistas y sindicatos, una política de transporte en línea contra el cambio climático debería impulsar la red ferroviaria convencional promoviendo su ampliación, su electrificación y la mejora de los servicios, especialmente de cercanías y media distancia.

Además, debe apostar por limitar el aumento de la capacidad de las infraestructuras aéreas o de carreteras a las necesarias para la mejora de la seguridad o la interconexión de zonas aisladas.

Con estas marcha, también se quiere visualizar que esta transformación del modelo de transporte ha de estar guiada por criterios de justicia social que permitan equilibrar el desarrollo de las diferentes comarcas.

Han advertido que el caso de la línea Valencia-Cuenca es paradigmático a la hora de poner en evidencia los desequilibrios de la política actual.

"Frente a una enorme inversión en autopistas y en el AVE Valencia-Madrid, ciudades como Utiel, Requena, Segorbe o Alcoy siguen conectadas por una línea férrea trazada a principios del siglo XX, sin electrificar y con un servicio inadecuado tanto para personas como mercancías", han apuntado.

Han recordado que España debe reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero (emisiones GEI) entre un 80 y un 95 % hasta 2050 para cumplir con los objetivos de descarbonización establecidos por la Unión Europea y, según el Libro Blanco del Transporte, los objetivos de variación de las emisiones GEI para el sector del transporte, respecto a 1990, deben llegar al - 60 % en 2050.

Según los promotores de la marcha, "a pesar de que las políticas españolas actuales de reducción de emisiones en el transporte no garantizan la consecución de los objetivos a 2030, y no son suficientes para alcanzar los objetivos a 2050, no se intuye ningún cambio en el horizonte mental de nuestros políticos".

"Un claro ejemplo es el nuevo Plan de Infraestructuras para la Comunidad Valenciana, que el ministerio de Fomento presentará en noviembre con el beneplácito de la Generalitat", han agregado.

Según han apuntado, por lo que conocen, ese plan "seguirá apostando principalmente por la inversión en más carreteras (ampliación del by-pass, acceso norte al puerto..) y seguirá relegando lo fundamental, la inversión en el ferrocarril convencional para el transporte interurbano, tanto de pasajeros como de mercancías".