EFEValència

Los primeros test rápidos para el COVID-19, que permiten un diagnóstico en quince minutos, se harán a profesionales sanitarios con síntomas, y si el resultado es negativo se les realizará además la técnica PCR, que en cuatro o cinco horas confirmará si es así.

La consellera de Sanidad, Ana Barceló, ha manifestado en la rueda de prensa diaria por videconferencia para dar los últimos datos sobre la pandemia, que en el Consejo Interterritorial celebrado ayer por la tarde el ministro de Sanidad, Salvador Illa, les informo que de hoy martes se publicará la guía para la utilización de los test rápidos de anticuerpos para el COVID-19, de los que la Comunitat Valenciana ha recibido 86.973.

Estos test, ha explicado, aumentan la capacidad del diagnóstico en las personas que tienen síntomas, ya que el resultado está en quince minutos, mientras que las pruebas PCR que se realizan en la actualidad tardan cuatro o cinco horas en dar un diagnóstico.

Según la consellera, las primeras pruebas se realizarán en pacientes con síntomas, empezando por los profesionales sanitarios y sociosanitarios, los residentes en residencias de mayores (a algunos de los cuales ya se les han hecho PCR) y servicios esenciales.

Barceló ha explicado que si el test rápido da positivo no habrá duda de que tiene conovirus, pero si es negativo habrá que proceder a "hacer la prueba con la PCR para confirmar que, efectivamente, ese negativo es así o pasa a convertirtse en positivo".

"El test es útil como herramienta para diagnosticar más rápidamente pero si diera negativo, hay que hacer una segunda prueba con el PCR que usamos actualmente", ha precisado.

Según ha explicado, están planificando dónde se pueden llevar a cabo los test rápidos: a los profesionales podría ser en los centros hospitalarios y luego planificar salidas a residencias, espacios sociosanitarios y servicios esenciales. Están a la espera de recibir más test rápidos por parte del Gobierno o de adquirirlos.

Barceló ha matizado que otra cuestión es la situación que se produzca por el levantamiento paulatino del confinamiento y cómo se van a llevar a cabo los test rápidos a las personas que se vayan incorporando a sus puestos de trabajo, ya que será algo que determine el Gobierno con el resto de autonomías.

Preguntada por los planes del Gobierno de hacer test en 30.000 hogares, ha contestado que no tiene información y que no ha salido ninguna guía que pudiera orientar sobre cómo se va va a llevar a cabo ese chequeo.

Durante el consejo Interterritorial también se habló de las medidas de "desescalamiento" en esta "situación inédita en todo el mundo", ha afirmado Barceló, que ha añadido que no se concretó nada porque "es muy complicado saber cuál será el proceso y el Ministerio trabaja para ver cómo vamos a proceder".

"Aún no hay nadie en el mundo que haya llevado con éxito esto, sobre todo en Europa. Vamos a seguir de cerca a los países que lo van a poner en macha, pero no hay un plan trazado del que se nos haya informado a las comunidades autónomas", ha manifestado.

Respecto al uso masivo de mascarillas cuando termine el confinamiento, ha explicado que el ministro les comunicó ayer que está valorando, por si fuera necesario, llevar a cabo una compra centralizada masiva para proveer a las personas que tengan que incorporarse al trabajo en ese proceso de "desescalamiento".

Preguntada sobre si el precio de las mascarillas se disparará en las farmacias cuando se levante el confinamiento, la consellera ha contestado que estos comercios no disponen ahora mismo de mascarillas, "se agotaron hace mucho tiempo. No entramos en los precios de esos productos y tendrá que ser otra administración la que controle el precio para que sean accesibles", ha aclarado.

"Nos enfrentamos a una pandemia que está cambiando todos los esquemas y comportamientos sociales y en muchas ocasiones se ponderan unas cosas u otras", ha finalizado Barceló.