EFERosabel Tavera Castelló

Los expertos en salud mental abogan por mantener el contacto virtual con los seres queridos, relativizar la importancia de celebrar unas fiestas concurridas, ser optimistas y no dejar que los niños pierdan la ilusión para afrontar la Navidad más atípica e incierta a causa de la pandemia de la Covid-19.

El psicólogo valenciano Enric Valls ha asegurado que nos enfrentamos a unas fiestas rodeadas de una incertidumbre que "genera tensión" y se pregunta que "quién nos iba a decir que iba a ser un año tan difícil y tan brutal".

Se acercan unos días marcados tradicionalmente por las multitudes, los encuentros familiares, las fiestas con amigos, cabalgatas, las salidas nocturnas y los excesos y este año "no tendremos nada de esto" o, al menos, estará limitado y condicionado, y "nos miramos entre nosotros y podemos observar incertidumbre, sorpresa, miedo, fatiga y dudas" e incluso "sentimientos de estrés postraumático o de fatiga pandémica".

Ante esto nos queda "no perder la esperanza" y ser "optimistas, que no positivos", porque, explica, "el positivo dice que no pasa nada, mientras que el optimista reconoce que las cosas no están bien y hace lo posible para cambiarlas dentro de las posibilidades".

Valls recomienda no dejarse llevar por el "síndrome del cumpleaños" -por el cual el individuo "dice que todo está bien pero en el fondo está fastidiado por dentro"- sino que aboga por "hablar y comunicar lo que uno piensa, expresar con palabras que nos sentimos mal, y hacer partícipe de ello a las personas cercanas".

ABRIR PUERTAS PARA QUE SALGA LA RABIA

Se trata de "abrir puertas de emergencia", porque "hay quien, en estas situaciones, solo ve como salida la rabia o la agresividad", pero hay que dar paso a esas puertas para aliviar el estrés. Algo que se puede conseguir, según el psicólogo valenciano "dedicándonos a una afición, haciendo ejercicio, manteniendo charlas con las personas más cercanas" y con actividades como la ayuda social o el voluntariado y, sobre todo, "aprendiendo a relativizar y ser optimistas", porque "la Navidad no tiene por qué ser algo maravilloso".

Para la psicóloga valenciana Gracia Vinagre el hecho de que la Navidad vaya a ser diferente no significa "que no se pueda vivir con ilusión". "Ligamos el cambio y la diferencia a cosas negativas", sobre todo a consecuencia de la pandemia, que "nos ha cambiado mucho y nos genera mucha infelicidad".

Pero un cambio "puede ser un regalo" y este año "puede que vayamos a renunciar a cosas, pero a lo mejor estas fiestas nos enseñan otras".

La profesional pone el foco en los niños, y hace un llamamiento a que los adultos "transmitamos a los pequeños que aunque van a ser diferentes serán igual de ilusionantes", y Valls añade que "aunque no se pueda regalar y ofrecer tantas cosas materiales, sí se puede ofrecer afecto y cariño".

LO BUENO, QUE NO SERÁN TAN ESTRESANTES

Y ambos encuentran en estas Navidades diferentes algo positivo, "no serán tan estresantes", indica Vinagre, porque "con menos gente no tendremos que preparar grandes cenas, sino ir a lo sencillo, que a fin de cuentas es la base del espíritu navideño: disfrutar de las pequeñas cosas y momentos más hogareños".

Valls también se inclina por relativizar, "podemos verlas como una cena más, y pensar que ya habrá momentos para celebrarlo" y anima a la gente a no perder el contacto con los seres queridos, ya que "serán las Navidades más tecnológicas" y debemos hacer uso de recursos digitales para "poder tener cenas virtuales y si hace falta se pone en la mesa un altavoz y una videollamada con los familiares y amigos".

En este sentido el profesional explica que el "amortiguador del dolor es el contacto social y el trato personal", así, aboga por mantener los contactos a distancia valiéndonos de la tecnología, y también por tener proyectos de cara al año nuevo como "almohada protectora frente a la angustia".

Para Vinagre, podemos verlas como unas navidades "más tranquilas" y sugiere "tirar de imaginación" para mantener el contacto social mediante cartas, mensajes, videollamadas, hacer un adorno navideño para un ser querido" e intentar buscar los mecanismos que "nos hagan sentir más cerca a nuestros seres queridos". EFE

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