EFEBarcelona

Si en sus dos últimas novelas, "Una comida un día cualquiera" e "Individuos como nosotros", el escritor Ferran Torrent fijaba sus tramas en la València del PP y la corrupción, en la tercera parte de este friso, "Poder contarlo", viaja a los 80, a la época del cambio y la "pana de las izquierdas".

En un encuentro con periodistas, Torrent ha explicado este viernes que la nueva entrega de la serie, que ha denominado "El Segundo Sistema", es una obra coral ambientada en su ciudad, entre finales de 1982 y principios de 1983, donde narra un insólito atraco que supuso para los ladrones que lo perpetraron un botín de unos 1.500 millones de las antiguas pesetas.

Publicado por Destino en castellano y Columna en catalán, en el relato aparecen viejos conocidos del lector, desde el reportero de sucesos del diario "El Camí", Marc Sendra, a los maleantes, El Messié, El Llargo, Paul, o el experto falsificador de documentos y obras de arte El Mític Regino, garitos de juegos de cartas y combates de boxeo clandestinos.

La historia bebe de un asalto real del año 1993, pero el escritor lo convierte en un suceso de 1983, en plenas Fallas, aprovechando la primera "mascletà", con lo que gracias al estruendo, el latrocinio pasa totalmente desapercibido.

Su intención ha sido retratar una época, "que supuso la llegada de los socialistas al poder, con un cambio político", aunque ha reconocido que le es más fácil que la acción transcurra en los años cuarenta, "cuando yo todavía no había nacido, que en un momento vivido, porque vas muy confiado y puedes meter la pata".

Ha confesado que nunca trabaja con argumentos en sus obras, sino con ideas y aquí el reto, "y parece una coña, ha sido escribir sobre cómo organizar un atraco".

Para ello, además de leer sobre sucesos parecidos, como un gran robo en Niza, que desde que lo conoció a finales de los setenta le tiene subyugado porque fue "literatura pura", se encasquetó una gorra y entró en las dependencias del banco protagonista, que denomina Banc Intrans, y calculó cuánto se tarda en entrar o en salir, "para poder crear la logística exacta de un atraco".

La novela, con una cantidad ingente de diálogos, tiene, según ha destacado su autor, "mucho humor", algo que para él es "esencial", y ha buscado un ritmo parecido al que el director de cine Billy Wilder imprimió a la película "Un, dos, tres".

Tampoco ha querido, como en ocasiones anteriores, lanzar ningún mensaje al lector. "No tengo ninguna intención moralista", ha sentenciado, pero sí "explico los cambios que hubo en la sociedad de aquel momento, aunque con la trampa de que ahora tengo una perspectiva que los personajes de 1983 no tienen".

Sobre cómo se recuerda a él mismo en aquel momento -nació en 1951- Ferran Torrent, que a lo largo de su vida tanto ha pisado los salones de grandes prohombres, como se ha sentado junto a expertos jugadores de póquer en partidas que no se pueden contar, ha reconocido que "entonces era un ingenuo, porque veníamos de una época muy determinada y creíamos que cualquier cambio era a mejor".

Llegó a ser militante del Partido del Trabajo de España, que era maoísta, "y afortunadamente no se han cumplido las utopías que propugnábamos", ha bromeado.

Sin embargo, tampoco ha dejado pasar que "la realidad es que no ha cambiado gran cosa, al no haber una ruptura después del franquismo y la transición, como sí ocurrió en Portugal".

Novela con tramas y subtramas, tampoco niega que siendo, como es, "muy observador" y alguien que habla con mucha gente de todos los estratos sociales, la ficción le permite "explicar cosas que como periodista no las podría contar, porque no las podría demostrar".

Como le ha quedado material en el tintero -aunque, en realidad, con lo que escribe es con un bolígrafo- avanza que tiene previsto urdir un nuevo relato con los mismos personajes, aunque devolviéndolos al presente. "Me interesa que gobiernen PSOE y Compromís para tocarles los cojones", ha avisado. EFE

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