EFEBurriana (Castellón)

El buque de rescate en el Mediterráneo central Sea-Watch 4, en el que opera la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF), zarpará el día 15 de agosto desde el puerto de Burriana (Castellón) para seguir rescatando a personas que tratan de cruzar desde Libia hacia Europa tras adaptarse a las exigencias por la COVID-19, porque la pandemia "no puede ser una razón para dejar de responder, como está haciendo la Unión Europea".

Así lo ha explicado a EFE la delegada de Médicos Sin Fronteras en la Comunitat Valenciana, Mila Font, quien se ha desplazado este martes al puerto de Burriana.

El barco tiene durante estos días como vecinos al Open Arms (de la ONG Proactiva Open Arms) y al Alan Kurdi (de la ONG alemana Sea Eye), que llevan varios meses poniendo a punto sus motores en el puerto de Burriana, convertido en base para estos buques solidarios.

Font ha explicado que en los últimos meses MSF acabó la colaboración que tenía con SOS Mediterranée, en el buque Ocean Viking, y ahora ha estado gestionando una nueva organización con la que colaborar y poner su equipo sanitario en uno de estos barcos, que finalmente será en el Sea Watch4.

MSF lleva seis años trabajando en operaciones de rescate en el Mediterráneo, en los que han auxiliado a más de 50.000 personas, y en este momento "la única capacidad de rescate que va a haber en el Mediterráneo central va a ser este barco", porque actualmente hay cuatro buques que están "retenidos" en puertos italianos por "diferentes razones administrativas" y que son "ejemplo de cómo se criminaliza a las organizaciones que trabajan en esto".

"Vemos que no hay ningún tipo de respuesta por las autoridades y que es la sociedad civil quien está haciendo algo para evitar estas muertes en el Mediterráneo central", ha añadido.

En cuanto a la nueva realidad que viven los buques de rescate debido a la pandemia de la COVID-19, Font ha asegurado que no es excluyente seguir las recomendaciones necesarias para evitar el contagio de COVID con tener barcos de rescate: "un ejemplo es este barco en el que se han establecido protocolos para actuar y evitar el contagio", ha explicado.

Tras denunciar la falta de respuesta de la Unión Europea ante los problemas de los inmigrantes en el Mediterráneo, Font ha afirmado que se están retrasando "muchísimo" los rescates y ha habido, por parte de las autoridades de Italia y Malta, "incluso actos de negligencia", porque "se ha dejado en alta mar a personas durante horas y días".

Sobre la actitud de España y de los países de la UE ante esta crisis migratoria, Font ha manifestado que todos los estados "responden de la misma manera: evitando que haya mecanismo de rescate y sin poner ningún mecanismo solidario en marcha para ayudar a esas personas que llegan de los países del sur".

Sobre las más de 5.650 personas interceptadas y forzadas a retornar a Libia por su guardia costera, la delegada de MSF ha explicado que es una práctica que se hace "con apoyo de la UE", que hace que Libia ejerza de "guardaespaldas en el mar de Europa para evitar que estas personas lleguen".

MSF, ha añadido Font, no solo trabaja en rescatar a las personas, sino en que "lleguen a un puerto seguro", y para ello la ONG explica que "no puede ser que Europa tenga por respuesta negar un puerto seguro" cuando se sabe que Libia es "un puerto no seguro".

El antiguo buque de investigación oceanográfica Poseidón, ahora renombrado Sea-Watch 4, fue comprado en febrero por Sea-Watch y la coalición United4Rescue, liderada por la Iglesia Protestante en Alemania.

Desde entonces, ha sido reacondicionado para operaciones de búsqueda y rescate en el Mediterráneo central. Médicos Sin Fronteras, cuya sección alemana también es parte de United4Rescue, proporcionará asistencia médica y humanitaria a bordo del Sea-Watch 4.