EFEValencia

El catedrático de Diseño Industrial de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) Gabriel Songel ha realizado un estudio sobre el diseño de las asas y el soporte medievales del Santo Cáliz y ha concluido que su diseño sigue un patrón estilístico relacionado con las marcas de los canteros.

Según han informado fuentes del Arzobispado de Valencia, el estudio del catedrático de la UPV recoge cómo en el siglo XIX el investigador Franz Rziha agrupó en cuatro patrones de diseño todas las marcas de cantero que aparecían en las catedrales centroeuropeas de los siglos XII y XIII y que llegan a España siguiendo los patrones de los constructores de las catedrales góticas.

Songel concluye que de los cuatro patrones, el "ad triangulum" y el "cuadrilobular" sirvieron para el diseño de las inscripciones y de la estructura de orfebrería datada en los siglos XII y XIII que sustenta la copa palestina de ágata del siglo I a.d.C. que aparece en la parte superior.

Según Songel, sus descubrimientos indican que quien construyó el soporte fue un orfebre medieval que "utilizó los patrones para que la composición fuera perfecta, proporcionada, estética y que revalorizara la autenticidad de la copa que sostiene".

En cuanto a las inscripciones de la base, tradicionalmente han sido interpretadas como árabe en escritura cúfica, y vendrían a significar "para el que reluce". No obstante, Songel ha señalado que "podrían ser los caracteres hebreos que representan las palabras Yoshua Yahwe, reforzando el significado de la inscripción de que Jesús es Dios".

En la inscripción, según el catedrático, se puede leer "WH", dos letras en hebreo arcaico que aparecen en una de las formas con las que se escribe la palabra "Dios".

Esta particularidad del hebreo de no incluir vocales, y de escribir de derecha a izquierda, compartida con el árabe, añadida a la prohibición de mencionar el nombre de Dios en hebreo, "nos remite a los 72 nombres que el Antiguo Testamento utiliza para designarlo, entre ellos el de Yoshua Yahweh, que es el que tiene una arquitectura compositiva más parecida a la inscripción".

Para llevar a cabo su estudio, el profesor ha recopilado información del Archivo de la Catedral de Valencia, así como del departamento de inscripciones del Museo de Israel en Jerusalén y ha revisado la bibliografía más especializada en arte medieval.

La hipótesis de Gabriel Songel cuenta con el visto bueno de especialistas como Carmen Barceló, catedrática de Estudios Árabes e Islámicos de la Universitat de València; Daniel Benito Goerlich, doctor en Geografía e Historia; y José Hinojosa, catedrático de Historia Medieval, así como de David Mevorah, del Israel Museum de Jerusalén.