EFEValència

Una enmienda del PSPV, Compromís y Unides Podem a la ley de Acompañamiento a los presupuestos de la Generalitat para 2022 para incluir en la normativa valenciana la violencia obstétrica entre las violencias que se ejercen contra la mujer ha generado una polémica entre los partidos políticos y los profesionales de este ámbito sobre la conveniencia de esta medida.

En concreto, la enmienda del Botànic propone incluir en el artículo 3 de la ley valenciana contra la violencia de género, el referido a las manifestaciones de la violencia sobre la mujer, la violencia obstétrica: la que se sufre en el embarazo o el parto cuando se recibe "un maltrato físico, humillación y abuso verbal", o procedimientos médicos no consentidos.

OLTRA: SIMPLEMENTE ES ABRIR LA PUERTA A LA ATENCIÓN A LAS VÍCTIMAS

La vicepresidenta y consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas ha afirmado este miércoles que quizá no se ha "traslado bien" la propuesta, que "simplemente" busca poder "abrir la puerta" a las víctimas de la violencia obstétrica, que existe aunque no sea algo generalizado, y que puedan así disponer de la atención que necesiten.

"No se criminaliza a nadie, porque afortunadamente estamos en un país donde cada vez el trato durante la gestación y el parto es más humanizado y más participado", ha aseverado Oltra, quien ha insistido en que habrá que proteger a las víctimas de esa "mala praxis" aunque haya "un solo caso", igual que la mutilación genital femenina no está generalizada pero se ha conceptuado como violencia de género.

Ha indicado que hay colectivos de matronas que afirman que esas malas praxis existen, aunque no sean "mayoritarias" y supongan "un garbanzo negro", y ha recordado que España ha sido condenada por la ONU en alguna ocasión por violencia obstétrica, por lo que hay que poder reconocer a esas mujeres la condición de víctimas para poder atenderlas.

PSPV: A LO MEJOR NO TENÍA QUE HABER FIRMADO LA ENMIENDA

El síndic socialista en Les Corts, Manolo Mata, ha coincidido en que la violencia obstétrica existe, pues está definida en la Organización Mundial de la Salud (OMS) y regulada en alguna comunidad autónoma, si bien ha considerado que hay buscar una "fórmula de encaje" para que las sensibilidades de todo el colectivo, muy feminizado, no se pongan "en cuestión".

Mata ha admitido que "a lo mejor no tenía que haber firmado" esa enmienda, pero la firma se produjo en un contexto en el que se negociaron "muchísimas cosas", y ha considerado que el "problema" estriba en situarla junto a otras violencias que ejercen los hombres contra las mujeres.

Por ello, ha indicado que espera que de aquí al 2 de diciembre, cuando se debatirán las enmiendas de la comisión de Presupuestos de Les Corts, se pueda alcanzar una solución a una cuestión que "no es un problema ideológico", sino de "sensibilidades", y que podría pasar por incluir la violencia obstétrica en otro apartado de le ley valenciana.

Por su parte, la síndica de Unides Podem, Pilar Lima, ha pedido al PSPV que aclare sus "dudas" y plantee alguna propuesta para poder reconocer la violencia obstétrica como violencia machista, como reivindica el movimiento feminista, mientras que la diputada de Compromís Mónica Álvaro ha indicado que están dispuestos a hablar para que pueda haber una regulación autonómica de este tema.

LA DERECHA HABLA DE ABERRACIÓN E INDIGNACIÓN

Los partidos de la derecha en Les Corts han criticado duramente la enmienda y han exigido su retirada, pues según la síndica del PP, María José Catalá, es "indignante" que a los profesionales que se salía a aplaudir a los balcones ahora se les "demonice" mezclando su labor con la violencia machista, y que además lo suscriba el partido que tiene la responsabilidad de la Conselleria de Sanidad.

La síndica de Ciudadanos, Ruht Merino, ha calificado de "despropósito" y "auténtica aberración" una enmienda que "abre la puerta" a que esos profesionales puedan ser "denunciado por lo penal", y la de Vox, Ana Vega, ha tildado de "auténtica barbaridad" equiparar violencia obstétrica con violencia machista y "criminalizar" a los sanitarios.

COLEGIOS DE MÉDICOS Y SINDICATOS VEN UN "ATAQUE"

Desde los profesionales sanitarios, el Colegio de Médicos de València ha afirmado que el concepto de violencia obstétrica supone un "ataque directo" contra estos especialistas, y el de Alicante ha recahazado también un término que "da a entender la existencia de actos violentos en la atención a las pacientes.

El Sindicato Médico de la Comunidad Valenciana CESM-CV ha afirmado que es un término "alejado de la realidad asistencial, que criminaliza a los profesionales y crea una innecesaria alarma social entre las pacientes".