EFEValència

El Ayuntamiento de València repartirá cajas diseñadas expresamente para almacenar toallitas húmedas y otros productos de higiene personal dentro de una nueva campaña de concienciación que busca evitar que estas se tiren al inodoro, un gesto que afecta directa y gravemente a la red de saneamiento.

La concejala del Ciclo Integral del Agua y presidenta de la Entidad Metropolitana de Servicios Hidráulicos (EMSHI), Elisa Valía, ha hecho este anuncio en su visita a la depuradora de Pinedo, según fuentes municipales.

Valía ha resaltado el valor de las infraestructuras e instalaciones dedicadas al saneamiento tanto locales como autonómicas y ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para que sea responsable en el consumo de productos y no utilice el inodoro como papelera.

La presencia de toallitas en las redes de distribución supone un sobrecoste de 4 a 6 euros por persona al año y encarece entre un 10 y un 15 % el mantenimiento, tratamiento y depuración de aguas residuales, a causa del gasto energético que requiere garantizar el traslado y no colapso de las toallitas en su recorrido hasta las plantas depuradoras, según fuentes municipales.