EFEValència

La sede de Fundación Bancaja en València acoge desde este jueves y hasta el 8 de diciembre "Julio Romero de Torres. Social, modernista y sofisticado", una ambiciosa exposición monográfica sobre el pintor cordobés que recorre todas sus etapas e incluye una obra que se le censuró en 1906 por inmoral.

La exposición, que cuenta con la colaboración de Bankia, es un recorrido cronológico y conceptual por la vida del artista, con pinturas datadas entre 1895 y 1929, un año antes de su muerte, e incluye 55 obras de gran formato que proceden de más de una veintena de colecciones públicas y privadas.

En ella se revisan las diferentes etapas del artista pasando primero por el postromanticismo, después por el estilo modernista y por último, desde 1907 hasta su muerte en 1930, por un estilo personal e inconfundible.

Además, la exposición refleja el escándalo y la provocación que acompañaron a Romero de Torres a través del cuadro "Vividoras de amor" que aparece enfrentado a la obra "El sátiro", del valenciano Antonio Fillol, puesto que ambas fueron retiradas de la Exposición Nacional de 1906 por inmorales.

En la presentación de este miércoles han participado el presidente de la Fundación Bancaja, Rafael Alcón; el director corporativo de la Territorial de Bankia en València y Castellón, Jaime Casas; y el comisario de la muestra y catedrático de Historia del Arte, Francisco Javier Pérez Rojas.

"La exposición muestra al Romero de Torres más conocido y al menos conocido; es una oportunidad para ahondar en su obra y descubrir todas sus facetas", según Alcón.

Para Pérez Rojas, el considerado pintor de la mujer cordobesa "fue provocador y mezcló lo sagrado y lo profano", mientras que Alcón ha añadido que la inclusión de cuadros como el de Fillol aporta el valor a la exposición de poder contrastar la obra de Romero de Torres con la escuela valenciana.

La muestra también refleja la visión del género y la femineidad del artista, y el comisario ha subrayado que el pintor "experimentó un cambio de paradigma en el que pasa a elevar a la categoría de musa inspiradora esas imágenes de la mujer caída".

Asimismo, la obra de Romero de Torres no se entiende sin tener en cuenta el peso del género copletista, como puede comprobarse en el cuadro "La Consagración de la copla".

"En su obra hay una sublimación del mundo regional pero también un tratamiento de lo femenino que hace necesario romper todos los tópicos y encasillamientos que no reflejan al artista, así como una visión trágica de la vida y la fatalidad", según Pérez Rojas.

La exposición se complementa con una selección de fotografías que profundizan en la faceta personal del artista y con la proyección de la película "Julio Romero de Torres", dirigida por Julián Torremocha y que incluye las únicas imágenes en movimiento que se conservan del pintor.