EFEValència

Una vuelta al cole presencial e inclusiva es fundamental para que el alumnado con algún tipo de enfermedad rara, discapacidad o necesidad especial pueda afrontar con la mayor normalidad posible la vuelta al cole del curso 2020-2021, marcado por las restricciones de la pandemia del coronavirus.

Así lo indica a EFE el presidente del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad Comunitat Valenciana (CERMI), Luis Vaño, quien valora que pueda entrar al centro el asistente personal que permitirá mitigar su ansiedad ante las medidas sanitarias, aunque lamenta que no haya una enfermera escolar.

Recuerda que en el confinamiento se "agudizó" la brecha digital de este colectivo más vulnerable y con necesidades especiales por la falta de "accesibilidad tecnológica", y reclama que ante un posible nuevo cierre de colegios por contagios, se garantice una "educación inclusiva, equitativa y de calidad".

"Queremos que el nuevo curso sea inclusivo y responda a las necesidades del alumnado con alguna necesidad especial, tanto si es presencial, como todo el mundo queremos, o si en un momento dado se tiene que hacer a distancia o es un modelo mixto", apunta.

Hay más de 17.000 alumnos con algún tipo de discapacidad en la Comunitat Valenciana, de los cuales sobre el 20 % están en Centros de Educación Especial (CEE) y casi el 80 % en centros de educación ordinaria inclusivos, según Vaño.

BRECHA DIGITAL: FALTA ACCESIBILIDAD

A su juicio, "ha quedado patente que los centros educativos siguen sin estar preparados para atender al alumnado con necesidades especiales" porque en el confinamiento se advirtió "falta de accesibilidad en la tecnología en las clases online".

"A la ya existente brecha digital se ha añadido la barrera de la accesibilidad, porque la tecnología no se encuentra adaptada totalmente para todos y lo que ya era un problema se ha agudizado en la pandemia", incide.

Recuerda que quienes tienen alguna discapacidad vieron que "muchas de las plataformas de educación a distancia no eran accesibles y eso ha aumentado la brecha digital en estos niños y jóvenes más vulnerables".

ACCESIBILIDAD EN CASO DE CIERRE DE COLEGIOS

"Se tiene que primar la asistencia física de los menores con discapacidad. La presencialidad es muy importante y prioritaria porque reducirá la brecha digital y la falta de accesibilidad", sostiene, y advierte de que se tiene que "tener muy en cuenta" para este curso.

Pero en caso de un hipotético cierre de colegios, reclama que se garantice a los alumnos con discapacidad "el uso de dispositivos tecnológicos accesibles, incluyendo la creación de bancos de préstamos, la accesibilidad de los canales, materiales y métodos de evaluación e impulsar actividades de ocio online que favorezcan su interacción con el resto de estudiantes".

ASISTENTE PERSONAL Y ENFERMERA ESCOLAR

Valora que Educación haya autorizado el acceso a los centros escolares de los asistentes personales que tienen reconocidos algunos alumnos con discapacidad porque, a su juicio, "cobra fuerza" para "ayudar a reducir en un momento dado esas ansiedades que puedan tener" ante las restricciones por la pandemia.

"Es un curso muy importante para que lo haya autorizado en base a la educación inclusiva", subraya el responsable de CERMI en la Comunitat Valenciana, quien recuerda que los centros de educación especial tienen una orden específica para el inicio de curso "con más control y diálogo con el alumnado con necesidades espaciales".

"En las escuelas ordinarias, básico para una educación inclusiva, tanto el profesorado como el resto del personal tiene que tener en cuenta que al alumnado con discapacidad le pueda costar entender las directrices de prevención", añade.

Considera un "fallo" no haber incluido desde el inicio de curso a una enfermera escolar en los centros, algo a su juicio "de importancia capital para contribuir a mejorar la inclusión educativa y la atención a la diversidad".

"Si ya de por sí su presencia es importante para prevenir muchos problemas que tiene el alumnado con discapacidad o con enfermedad crónica, en el momento actual son pocos los alumnos con necesidades especiales en colegios ordinarios y necesitan llevar un seguimiento adecuado", detalla.

"Cuando se dice que habrá una persona encargada de controlar todo el tema de la COVID, debería ser la enfermera escolar" y no atribuirse a un profesor, y lamenta que junto a los más de 4.000 maestros y 3.000 monitores de comedor "no se haya incluido la contratación concreta de la figura de la enfermera escolar".

PLAN DE GARANTÍA EDUCATIVA

Para CERMI, debería haberse realizado un plan de garantía educativa con enfoque "de discapacidad" para garantizar un refuerzo del personal docente, financiación para adaptar los espacios a la nueva normativa de seguridad e higiene "y material tecnológico adaptado para el alumnado con necesidades especiales, que es muy vulnerable".

"No se ha hecho", lamenta Vaño, y aunque reconoce que tanto las directrices del Ministerio como de la Conselleria "especifican lo que hay que hacer y está todo claro", desde CERMI tienen "ese miedo generalista de que pueda haber un rebrote".

"La apertura de curso deber ser inclusiva, equitativa y de calidad", apunta para concluir que "no debe dejar a nadie atrás y tener en cuenta que el colectivo del alumnos con discapacidad es más vulnerable".

Mónica Collado