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Un hombre de 52 años y nacionalidad colombiana ha sido condenado por la Audiencia de Alicante a una pena total de ocho años de prisión por intentar matar a su excompañera sentimental con un cuchillo tras quebrantar la orden de alejamiento que le impedía aproximarse a ella a menos de 500 metros para ir al cumpleaños del hijo que tienen en común.

El suceso tuvo lugar en la tarde del 20 de enero de 2021 en el domicilio en el que residía la víctima, situada en la capital alicantina.

La sentencia, dictada por un tribunal de la Sección Primera, señala que el procesado acudió a la vivienda de su expareja con motivo de la celebración del cumpleaños del hijo que ambos tienen en común, a sabiendas de que no podía hacerlo por disposición del juzgado de lo Penal número 2 de Alicante, en la que se establecía la medida cautelar de prohibición de aproximación.

Según la resolución judicial, el acusado abandonó la casa en torno a la medianoche, cuando concluyó la celebración del cumpleaños. No obstante, regresó alrededor de las 4 horas y logró que su excompañera le abriese la puerta. En ese momento, se abalanzó sobre ella y lanzándole varias puñaladas con el cuchillo de 25 centímetros de largo que portaba.

La mujer trató de huir en el interior de la vivienda, pero el procesado la persiguió y le dio alcance tras romper una puerta de cristal, con lo que la tiró al suelo agarrándola por el pelo y le asestó varias cuchilladas en la parte superior del cuerpo, en el cuello y en la cabeza.

La víctima intentó protegerse mientras pedía auxilio, lo que propició que uno de los invitados del cumpleaños acudiese en su ayuda y lograse detener al agresor golpeándole con una silla de plástico.

En ese momento, el acusado salió huyendo con el cuchillo en la mano mientras era perseguido.

Como consecuencia del ataque, la mujer sufrió cuatro heridas de diversa consideración en el cuello, en el hombro derecho, en la cabeza y en la región parietal, por las que requirió atención en el Hospital General de Alicante con tratamiento quirúrgico y farmacológico, según la sentencia.

El tribunal indica que “las características de la agresión revelan que se trata de una acción directa de ataque a zonas de riesgo vital (cuello), de la que se desprende la voluntad del acusado de acabar con la vida de la víctima”. Una conclusión que, según añade, se reafirma con las manifestaciones que realizó tanto antes como después de la agresión.

Así, la sentencia considera al procesado responsable de un delito de homicidio en grado de tentativa por el que le impone la pena de siete años, seis meses y un día de privación de libertad, tras aplicar la agravante de parentesco.

Además, establece otra pena adicional de seis meses de internamiento por el delito de quebrantamiento de medida cautelar con orden de alejamiento.

De igual modo, el tribunal obliga al acusado a indemnizar a su expareja en la cantidad de 420 euros por las lesiones provocadas, más 3.000 por las secuelas y otros 90,75 euros por daños.

La sentencia es recurrible ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV). EFE

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