EFEValència

“Aquello parecía la película de Troya, de las armas que tenían”, ha declarado hoy uno de los cinco acusados de homicidio por el fiscal en el juicio que se está desarrollando en la Ciudad de la Justicia de València en torno a la pelea entre clanes acaecida en octubre de 2017 en Gandía y que se saldó con un muerto y cinco heridos.

El juicio ante jurado por aquella riña multitudinaria a cuchilladas y golpes con objetos contundentes entre Los Chatos y Los Frasquitos comenzó ayer entre medidas de seguridad extraordinarias protagonizadas por decenas de agentes de cuerpos antidisturbios de Guardia Civil y Policía Nacional.

Las medidas de seguridad han continuado en la mañana de hoy, cuando han declarado los inculpados. Durante la vista se ha registrado un pequeño incidente, cuando uno de los acusados, hijo del único fallecido, ha estallado en llantos y gritos y ha tenido que ser desalojado.

El fiscal relata en su escrito de acusación cómo durante la Feria de Gandía miembros de los dos clanes, que ya estaban enfrentados por "ciertos conflictos", se pelearon en un edificio ocupado de la calle Perú de la citada población. Eran las 13.30 horas del 1 de octubre de 2017.

Tres de los participantes en la riña "acudieron al encuentro de los otros provistos de bastones y una navaja de 36 centímetros". Sus rivales les recibieron con "una broca de martillo percutor, un bate, una maza metálica, bastones, una hoz y un cuchillo de 39 centímetros".

"La agresión mutua entre las seis personas" terminó con la muerte de Antonio, acuchillado, según el relato del fiscal, y luego atropellado.

Las versiones ofrecidas por los declarantes en la vista de hoy han suscrito en cierta medida este relato aunque adjudicando cada uno de los miembros de un clan la tenencia de armas y la iniciativa agresora al bando contrario.

Cada una de estas versiones, sin embargo, deja sin explicar buena parte de las heridas sufridas por los implicados y de las armas encontradas, ya que ninguno de los acusados ha explicado las heridas sufridas por los miembros del clan contrario. Solo han contestado a las preguntas de sus letrados defensores.

Tan solo “Tete”, uno de los miembros del Clan de Los Frasquitos, acusado de ser el autor material de la puñalada que acabó con la vida de Antonio, miembro del Clan de Los Chatos, ha asumido haber sido quien le clavó una navaja al muerto. El arma, que fue hallada en la guantera de la furgoneta del propio acusado, ha sido exhibida hoy al jurado.

“Mi hermano Canijo y yo llegamos” junto a otros miembros del clan también acusados, a la casa de los Chatos, ha recordado hoy Tete, quien ha continuado diciendo que empezaron a hablar, para resolver las tensiones registradas entre los dos grupos, que además son familiares lejanos unos de otros.

Según su relato, de pronto Tete vio cómo su hermano recibía un golpe con un bate de béisbol en la cabeza a manos de uno de los miembros del otro clan, y al tiempo él sufrió el ataque con una hoz por parte de Antonio, quien finalmente fallecería.

“Me clavó la hoz en el hombro y en la parte baja de la espalda y yo le pinché, para que no me pinchara más”, con una navaja que, según su versión, llevaba “escondida” en un bolsillo porque tiene una cuadra de caballos y suele necesitarla para cortar cuerdas.

Ha sido en este punto cuando los llantos de uno de los hijos del muerto han interrumpido la vista hasta que ha sido desalojado.

Este mismo acusado ha declarado más tarde y ha dado, al igual que su hermano, la versión de su bando: fueron las mujeres de Los Frasquitos quienes llegaron en un coche para amenazarles e inmediatamente después cinco miembros de este grupo se bajaron de golpe de otros automóviles y atacaron a su padre, que falleció. Ellos se defendieron, pero sin usar ningún arma.

El fiscal pide penas que van de los 30 a los 24 años de cárcel, que resultan de acusar de un homicidio con resultado de muerte a tres de los participantes en la pelea; pero también de acusar de homicidio en grado de tentativa, en las personas integrantes del bando contrario, a todos y cada uno de los implicados.

Así, tres acusados, los del bando que acabó matando a uno de sus enemigos, son acusados de un homicidio con resultado de muerte y dos en grado de tentativa; mientras, los dos supervivientes del bando perdedor, resultan acusados de tres homicidios en grado de tentativa. Algunos acusados ejercen a su vez la acusación particular, pero el fiscal no suscribe sus imputaciones y limita a cinco el número de inculpados. EFE

ftv/jc