EFEValència

La consellera de Justicia, Gabriela Bravo, ha convocado mañana martes, a las 9.30 horas, a todos los colectivos profesionales implicados en el funcionamiento de los tribunales valencianos para una reunión en la Ciudad de la Justicia de València, en la que les explicará los datos de los que dispone sobre el fallo de un desfibrilador ocurrido en dicha sede judicial cuando, el pasado jueves, intentaron usarlo para salvar la vida de un infartado.

Un hombre de 54 años murió el pasado 17 de octubre tras entrar en parada cardiorrespiratoria mientras se celebraba un juicio en el que estaba procesado junto a otras trece personas por un asunto de drogas en la Ciudad de la Justicia de València.

El desfibrilador de la sede judicial no pudo ser usado en su ayuda por marcar nivel insuficiente de batería, lo que llevó a la Conselleria  a abrir una investigación cuyas primeras conclusiones facilitará mañana Bravo a los colectivos convocados (sindicatos y organizaciones profesionales de abogados, fiscales, jueces, junto a representantes del decanato y otros).

Fuentes de Justicia han informado a EFE de que Bravo dará cuenta a los citados operadores jurídicos de las próximas actuaciones de su departamento en relación con estos hechos. Inmediatamente después informará también a los medios de comunicación.

El Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU) recibió el pasado jueves hacia las 12.00h el aviso de que un hombre había entrado en parada cardiorrespiratoria en la Ciudad de la Justicia.

Hasta el lugar desplazó una unidad del SAMU, cuyo equipo médico realizó durante unos 45 minutos la reanimación cardiopulmonar avanzada al hombre, así como otras maniobras, como la intubación, pero no logró respuesta.

La propia Conselleria informó de que, inicialmente, varios profesionales sanitarios presentes durante el fallo cardiaco comenzaron las maniobras de reanimación, para lo que intentaron utilizar el desfibrilador, momento en el que advirtieron que el aparato tenía bajo nivel de batería, por lo que continuaron la reanimación manual hasta que, en un tiempo de unos 10/15 minutos, llegaron las asistencias sanitarias de urgencias.

Cuando intervino el personal médico del Samur, que llevaba aparatos propios, el hombre estaba todavía vivo, por lo que se le practicaron varias descargas y, aunque en un primer momento se recuperó, la reanimación resultó finalmente infructuosa. El tiempo total de las maniobras fue de unos 45 minutos.