EFEAlicante

Un hombre de 43 años ha sido condenado por la Audiencia Provincial a 18 años y cuatro meses de prisión por violar y robar a la mujer de nacionalidad rusa con la que compartía una relación sentimental, en el barrio de San Blas de la ciudad de Alicante.

Según la sentencia, el suceso tuvo lugar entre el 14 y el 15 de marzo de 2020 -durante los primeros día del confinamiento con motivo de la pandemia del coronavirus- en el domicilio de la víctima, en el que el acusado había dejado de convivir desde hacía dos semanas.

El tribunal de la Sección Primera que juzgó la causa concreta que los hechos se precipitaron a partir de la mañana del día 14 tras una discusión en la que el acusado "fue poniéndose agresivo" hasta proferir expresiones contra la mujer como "sinvergüenza, eres una puta rusa".

Ante ello, la mujer instó al procesado a abandonar su casa y éste le exigió que le devolviese el dinero de la compra que habían realizado antes en un supermercado, pero finalmente abandonó la casa, a la que regresó esa misma tarde hasta esperar a que la mujer saliese.

En torno a las 19:30 horas, cuando la mujer procedía a hacer un recado, el acusado la abordó armado con un cuchillo y la amenazó diciéndole que iba a volver a su casa y que le iba a devolver el dinero, aunque la mujer logró refugiarse en una tienda próxima y llamar a dos amigos para pedirles ayuda, los cuales consiguieron que el hombre se marchara de las inmediaciones.

No obstante, a la mañana siguiente, el acusado regresó y la abordó en el rellano de la escalera "esgrimiendo una navaja" para obligarla a regresar al interior de la casa; allí, la forzó sexualmente en contra de su voluntad, amenazándola con ese arma y venciendo su resistencia por la fuerza.

Después, comenzó a rebuscar por la casa hasta apropiarse de varios artículos de ropa, entre bolsos y zapatos de reconocidas marcas, además de joyas y 3.265 euros en efectivo -con un valor total de 5.975 euros, según la tasación pericial-, para acabar abandonando la casa.

El acusado negó la violación y aseguró que en la noche del día 14 se había marchado a Cieza (Murcia), pero tuvo que cambiar esa versión para afirmar que regresó a la vivienda de la mujer al día siguiente, a petición de ella, y que allí mantuvieron relaciones sexuales consentidas.

La sentencia señala que ese cambio en su testimonio se produjo a la vista de los informes biológicos en los que se confirmaba el hallazgo de restos de semen en el cuerpo de la víctima.

Así, la sentencia impone al procesado una pena de un año de prisión por un delito de amenazas en el ámbito de la violencia de género, otros 13 años por un delito de violación con uso de armas y otros cuatro años y cuatro meses de privación de libertad por el delito de robo con intimidación en casa habitada con uso de armas.

Además, establece que el acusado deberá indemnizar a la mujer con el pago de 5.975 euros por los efectos sustraídos, otros 1.200 euros por las lesiones ocasionadas, 1.000 más por las secuelas y 10.000 más en compensación por los daños morales causados.