EFEValència

La Policía Local de Alzira (Valencia) ha desalojado a 85 personas que asistían a una fiesta en una casa en mal estado que no cuenta con licencia de actividad ni cumplía con las medidas higiénico-sanitarias para la prevención de la COVID-19.

Los hechos ocurrieron en la madrugada del sábado al domingo pasados en un polígono del término municipal, en unas instalaciones que presentan una estructura deplorable, donde en el momento del desalojo había 85 personas en su interior -el número había llegado a cien en algún momento de la noche- y 21 vehículos, y se había instalado un equipo de música y luces completo, según han informado a EFE fuentes de la Policía Local.

Los aseos de la casa no estaban conectados al alcantarillado público y había malos olores, los cables eléctricos estaban colgando y los organizadores habían dispuesto una barra y una caja registradora para un concierto de ballenato, según tuvo conocimiento la Policía, que sabía con anterioridad de la existencia de carteles publicitarios y de la venta de entradas a 15 euros por comida, bebida y baile.

Los agentes acudieron sobre las 4 de la madrugada del domingo a la casa, que no tenía licencia de actividad ni seguros y allí encontró a 85 personas, entre jóvenes y personas de mediana edad que habían llegado en sus propios vehículos o en taxi desde diferentes localidades, bailando sin respetar las medidas sanitarias por la COVID-19.

El local de ocio nocturno ilegal, que había dispuesto 50 mesas y 15 sillas, ya tenía un expediente abierto desde finales de julio, y con el desalojo de este fin de semana, la Policía ha comunicado a la Generalitat infracciones graves por incumplimiento de las medidas higiénico sanitarias por COVID-19 y al Ayuntamiento de Alzira la falta de licencia de actividad.

Ahora se está tramitando la clausura administrativa del local, que está ubicado en una zona de tránsito de vehículos pero no habitable y no contaba con salidas de emergencia ni extintores, y está abierto el trámite de alegaciones.

La Policía Local ha alertado de la gravedad de los hechos por parte del organizador y también de los asistentes, dado el mal estado de la "nave-casa de campo" y el incumplimiento de medidas de higiene ante el coronavirus.