EFEAlicante

La Guardia Civil ha detenido en Xàbia a un hombre como presunto autor del robo con intimidación a tres mujeres extranjeras, mientras éstas extraían dinero en efectivo de un cajero de la Playa del Arenal de este municipio alicantino.

Los hechos sucedieron las noches del pasado 22 y 23 de diciembre, y el detenido, que se hizo con un botín de 220, ya ha ingresado en prisión, según ha informado la Guardia Civil en un comunicado.

El pasado 22 de diciembre una mujer de 51 años de nacionalidad sueca se encontraba en una oficina bancaria ubicada en la Playa del Arenal, cuando fue abordada a las 22:15 horas por un individuo con el rostro cubierto por una bufanda y unas gafas de sol, armado, al parecer, con una pistola, con la intención de intimidarla para que le diera el dinero que acababa de extraer, 150 euros.

El hombre le exigió también que sacase de nuevo más dinero, pero la víctima comenzó a gritar y, tras empujar al autor logró salir corriendo del recinto del cajero y huir del lugar.

Dos horas después, a las 00:45 del día 23 de diciembre, este individuo volvió a asaltar a otra usuaria del cajero, una británica de 50 años, a quien le robó, mediante el mismo 'modus operandi', 50 euros.

A las 03:45 horas de esa misma noche, cometió el tercer y último robo, también intimidando con la mencionada pistola a una mujer, otra británica de 19 años, a quien le sustrajo la cantidad de 20 euros.

Tras presentar las víctimas sus diferentes denuncias, los agentes de Policía Judicial de la Guardia Civil identificaron al supuesto autor de los robos, un hombre español de 36 años, delincuente reincidente del municipio.

En el registro de su domicilio (en colaboración con agentes de la Unidad de Seguridad Ciudadana ante la peligrosidad del hombre y a la posible existencia de armas), se encontraron las prendas de vestir que portaba en los tres robos, perfectamente identificadas al compararlas con las imágenes de la cámara de seguridad.

El detenido reconoció los hechos, argumentando que eligió a las mujeres que observó que iban solas al cajero, y manifestó que la pistola que portaba no era real, sino de juguete, y que se había deshecho de ella.

El detenido, que tenía numerosos antecedentes penales, fue puesto a disposición judicial, y se decretó su ingreso inmediato en prisión provisional a la espera de juicio.