EFECastellón

Doscientos representantes de diecisiete entidades, organismos, cuerpo del Ejército, ONG y empresas han participado este jueves en el puerto de Castellón en un simulacro para valorar la capacidad de respuesta ante un caso de peste, una enfermedad transmisible con riesgo para la salud pública del país.

Se ha simulado la llegada de un buque con un tripulante originario de Madagascar fallecido y su compañero de camarote con síntomas de padecer la enfermedad de la peste, han informado fuentes de la Delegación del Gobierno.

Con ello, el puerto de Castellón ha acogido uno de los doce escenarios que la Fuerza de Acción Marítima de la Armada está realizando por todo el país para mejorar la coordinación de las diferentes Administraciones, organismos y entidades que deben dar respuesta ante una situación de riesgo en los espacios marítimos.

El simulacro ha movilizado a la Armada, Ministerio de Sanidad, Delegación de Gobierno, Marina Mercante, Autoridad Portuaria, Instituto Social de la Marina, Ministerio de Justicia, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Generalitat, Policía Local y bomberos de Castellón, Cruz Roja, empresas y evaluadores nacionales e internacionales.

El simulacro ha empezado con la entrada a puerto a las 10 horas del buque carguero ‘Blue Wave’ de bandera holandesa, simulado por el Cazaminas ‘Duero’, procedente de Islas Azores, con doce tripulantes a bordo.

El capitán del buque ha solicitado a la torre de control del puerto asistencia sanitaria pues cuenta con un enfermo a bordo que precisa atención urgente y un cadáver e inmediatamente se establecen los primeros contactos con el centro-radio médico de Madrid (Instituto Social de la Marina).

El capitán informa que a bordo está el cadáver de un varón de 38 años originario de Madagascar que se había incorporado al barco en las Islas Azores el 14 de mayo, tras una estancia de una semana en su país por la muerte de un familiar.

También hay un varón enfermo, de 25 años y originario de Mauritania, que compartía camarote con el anterior y que presenta escalofríos y sudoración intensa, mientras los otros dos compañeros de camarote permanecen asintomáticos.

El centro-radio médico de Madrid da las primeras recomendaciones de tratamiento del enfermo y avisa a la médico de guardia de Sanidad Exterior de Castellón, dependiente de la Delegación de Gobierno, informándole de la necesidad de evacuación urgente del paciente y del posible riesgo para la salud pública existente.

A partir de ahí se activa el protocolo de respuesta, que incluye, antes de la llegada la llegada del buque, la constitución de la sala de crisis con los principales representantes de cada organismo y la instalación de varias carpas y una estación de descontaminación.

El delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Juan Carlos Moragues, ha supervisado el desarrollo del ejercicio y ha valorado la importancia de realizar este tipo de simulacros.

“Tenemos dos objetivos: evaluar la coordinación entre los distintos organismos implicados en la preparación y respuesta a eventos de salud pública en las fronteras marítimas, y reforzar los vínculos de colaboración y la coordinación efectiva con los implicados”, ha explicado.

El simulacro organizado este jueves en el puerto castellonense es un ejercicio de amplio alcance que simula in situ la respuesta global y coordinada ante la presencia a bordo de un buque de un enfermo sospechoso de padecer una enfermedad transmisible que pudiera suponer un riesgo para la salud pública del país.

“A través del ejercicio, los participantes podrán revisar los procesos implicados en la preparación y respuesta a este tipo de situaciones, así como los papeles y la coordinación de todos los organismos y entidades implicados”, ha añadido.