EFEValència

Los dos jóvenes que estaban en prisión preventiva por la violación de una chica en la discoteca Indiana de Valencia, ocurrida el pasado 29 de septiembre, han sido puestos en libertad hoy por el juez después de que la comparación de su ADN con los restos obtenidos tras el examen a la víctima resultara negativa.

El magistrado ha considerado necesario, sin embargo, imponer la medida cautelar de dos comparecencias mensuales ante el juzgado y de alejamiento de la víctima porque, según fuentes jurídicas, se sigue considerando relevante el hecho de que fueran identificados por ella en el lugar de los hechos y en una posterior rueda de reconocimiento, siempre teniendo en cuanta que las pruebas de ADN son concluyentes.

La Policía, cuyo laboratorio ha servido las pruebas de ADN al juez, continuará ahora la investigación de unos hechos ocurridos sobre las siete y media de la mañana del último domingo de septiembre cuando, al parecer, la víctima, una joven que se encontraba en el interior del local de ocio, se dirigió a los aseos y unos jóvenes se le acercaron y la llevaron hasta la puerta de entrada a los servicios.

Allí los agresores arrinconaron a la chica contra una pared y la agredieron, para después llevarla al cuarto de baño, donde dos de los cuatro atacantes la violaron.

 La Policía llegó a la discoteca a los pocos minutos de tener conocimiento del ataque y encontró a la chica "llorando y asustada", e inmediatamente procedió a detener a los dos jóvenes como presuntos autores de un delito de agresión sexual, pues fueron identificados en el lugar de los hechos, según la propia Policía Nacional.

El pasado 2 de octubre el titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Valencia decretó el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, por un delito de agresión sexual, de los dos jóvenes detenidos, de 22 y 25 años y de origen español. Ahora, 42 días más tarde, han sido puestos en libertad.