EFECastelló

La Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica ha abierto un expediente para tratar de esclarecer las causas de la muerte de 10 burros que formaban parte de una iniciativa de limpieza de bosques para luchar contra los incendios forestales en el Parque Natural del Desierto de las Palmas, en la provincia de Castellón, mientras que los ecologistas exigen responsabilidades por lo que consideran que ha sido una "negligencia".

Según han explicado fuentes de Agricultura a EFE, a principios de agosto se puso en marcha una experiencia auspiciada por el director del Parque Natural en la que un ganadero propietario de asnos trasladó a 50 de sus animales a una parcela privada dentro del parque para que apacentaran allí.

Proyectos similares a este existe en otros lugares de España, ya que estos animales, al alimentarse, eliminan vegetación combustible de los bosques y, en consecuencia, contribuyen a prevenir la aparición de incendios forestales.

En la primera semana de octubre, la Conselleria de Agricultura tuvo noticias de que el proyecto no estaba funcionando y que los animales no presentaban un aspecto adecuado, por lo que se pidió al ganadero que los retirara y diera por concluido el proyecto, han indicado fuentes del departamento.

Tras constatar que esta iniciativa impulsada por la dirección del parque natural no había funcionado, la conselleria decidió abrir además un expediente informativo para determinar exactamente qué es lo que había ocurrido ya que "no es usual que en menos de dos meses los animales estuvieran en esa situación".

Por su parte, el Grupo para el Estudio y la Conservación de los Espacios Naturales (GECEN) ha explicado a EFE que fue la Junta Rectora del Parque la que aprobó el proyecto con la correspondiente autorización de la Conselleria. Se llevaron entonces los animales a una zona con vallado con cable eléctrico para que no escaparan y, tras unos meses con esta iniciativa en marcha, el 9 de octubre "se retiraron de allí los burros".

Unos días después saltó la noticia de que habían muerto 10 ejemplares de estos équidos, una información que iba acompañada de imágenes de algunos asnos muertos y otros en "condiciones lamentables" y en "estado famélico".

Se barajan diferentes hipótesis de la muerte de estos animales, como la falta de alimento -al no contar la zona con suficiente vegetación apta para ellos-, la carencia de un refugio para pasar las noches, un envenenamiento, la suelta de perros o el ataque de animales salvajes.

Tras asegurar que solo un veterinario "puede dar luz sobre el tema", Gecen denuncia la inacción de las autoridades, ya que "las muertes han sido progresivas y escalonadas, espaciadas en días o semanas" y, en su opinión, no han controlado ni actuado correctamente.

Para la entidad ecologista "la dirección del parque, que es la encargada de la gestión del entorno protegido, debería haber supervisado cómo estaba funcionando el proyecto" y haber actuado "con un mínimo de responsabilidad y sentido común".

Los responsables de GECEN han aclarado que no están en contra de este tipo de proyectos, sino de actitudes "próximas a la negligencia", pues se debería haber actuado tras la primera o la segunda muerte.

Por su parte, el Grupo Popular en Les Corts ha anunciado que trasladará a la Fiscalía de Castellón la muerte de estos animales y ha pedido a la consellera Mireia Mollà su comparecencia en Les Corts Valencianes para "explicar lo sucedido".

La portavoz popular de Medio Ambiente, Elisa Díaz, ha registrado también varias preguntas parlamentarias para esclarecer lo ocurrido. Se solicita datos sobre número de animales fallecidos, las causas, cuántas personas había encargadas de estos animales, si habían pasado reconocimiento veterinario, en qué consistía el programa de la Consellería y en qué condiciones se mantenía a los burros, entre otras cuestiones.