EFEValència

Los peritos de la defensa de siete mujeres que han demandado a Sanofi-Aventis por los daños provocados por el fármaco Agreal han asegurado que la farmacéutica era "muy consciente de los riesgos de reacciones adversas, incluidas las psiquiátricas" que tenía el consumo reiterado del medicamento.

Así consta en el informe al que ha tenido acceso EFE de Antonio Piga y María Teresa Alfonso-Galán, cuya declaración prevista este martes en la segunda jornada del juicio que se sigue en el Juzgado de Primera Instancia número 3 de València ha sido rechazada por su titular por posible "contaminación" de pruebas, "indefensión" y nulidad del juicio al haber estado presentes en la vista del lunes.

El juez ha explicado que el no prestar declaración no significa que no se tengan en cuenta sus informes periciales que están "admitidos, documentados y pueden ser valorados".

Veraliprida, comercializada en España con la denominación Agreal, es un neuroléptico benzamídico que se autorizó en España en septiembre de 1983 para el tratamiento de los sofocos de la menopausia confirmada.

Piga y Alfonso-Galán han elaborado un informe pericial tras conocer el contenido de un dossier confidencial de la empresa farmacéutica y que incluye preguntas que la Agencia Europea del Medicamento realiza a Sanofi-Aventis sobre al fármaco y las respuestas de la farmacéutica.

Este documento fue el que llevó a la Agencia Europea del Medicamento a suspender la comercialización del fármaco, que en España se llevó a cabo a mediados de 2005.

La Agencia Española del Medicamento advirtió de que desde el 15 de septiembre no iba a ser dispensada en farmacias y dio pautas de retirada porque ésta "no podía ser brusca", pero esta advertencia llegó tarde a muchos médicos que cortaron en seco su administración, según el informe de los peritos.

El citado dossier, al que también ha tenido acceso Efe, no ha sido utilizado en ningún juicio anterior celebrado en España por los efectos nocivos del fármaco.

El abogado de las demandantes, Francisco Almodóvar, pudo conseguirlo a través del Defensor del Pueblo de España en 2014 y desde entonces ha sido examinado por los dos peritos que este martes no han podido exponer sus conclusiones.

El juicio celebra su segunda jornada, después de que el lunes las siete mujeres que han demandado a la empresa farmacéutica por los daños que el consumo prolongado de Agreal les ha provocado prestaran declaración ante el juez.

El dossier, de 360 páginas, contiene información de fuentes diversas, incluyendo la farmacovigilancia e informes internos de la empresa farmacéutica, que reconoce el problema de la existencia de síntomas de retirada tras el cese del medicamento.

Según los peritos, aunque la farmacéutica afirmaba que el tratamiento con Veraliprida debía tener una duración inferior a los tres meses, "lo más lamentable" es que en la información de Agreal en España (prospectos y catálogos de especialidades farmacéuticas) no se advierte de los riesgos de efectos adversos ni de la necesidad de ese máximo de tiempo de administración.

El documento también incluye tablas de casos de efectos adversos al fármaco y señala que en "aproximadamente la mitad de los casos con reacciones psiquiátricas que tuvieron lugar tras la interrupción de tratamiento con Veraliprida fueron graves".

En el documento, Sanofi-Aventis comunica a la Agencia Europea del Medicamentos trastornos cardíacos, del oído, endocrinos, oculares, gastrointestinales, metabólicos, neoplásicos, del sistema nervioso, psiquiátrico, neuronales o renales.

A juicio de los peritos, "Sanofi-Aventis era muy consciente de los riegos de reacciones adversas, incluidas las psiquiátricas, de Veraliprida" y añaden que los "larguísimos tratamientos" con Agreal les han producido "alteraciones permanentes en la regulación de sus receptores dopaminérgicos".

También se indica que de los 588 "casos espontáneos" médicamente confirmados de reacciones adversas de la salida a mercado hasta septiembre de 2006, el 54 por ciento (315) se originó en España.

Los peritos señalan que en el prospecto que llegó a España se indicaba que Agregal era un "producto no hormonal y no esteroideo", con "claro afán de falsa inocuidad". EFE

ct-mc/cbr